Diferenciando inversiones extranjeras directas
Volviendo al tema recursos naturales, hablábamos de la conveniencia para el país de que Ancap ampliase su capacidad de extracción e industrialización de piedra caliza, para entre otros argumentos, garantizar que la renta de tal negocio permaneciese en el país y fuera reinvertida, insuflando, agregando, año a año nuevas inversiones en distintos sectores de la economía, posibilitando su crecimiento endógeno. Ahora, bueno sería que defendiésemos la actividad del ente estatal en el sector minero industrial en este aspecto,- donde la única alternativa es el establecimiento de alguna multinacional y no dijésemos nada de la importancia de, digamos, intentar preservar para el país la mayor parte de la renta del agro y sus cadenas productivas asociadas.
Es por eso que vemos con preocupación creciente el proceso de extranjerización que se da en el país en cuanto a la propiedad del recurso tierra, y del mismo modo de la industria frigorífica, ya hoy mayoritariamente extranjerizada. Nos viene a la memoria cuando la dama de hierro, primera ministra Thachter del Reino Unido, con todo su neoliberalismo a cuestas, acomete la empresa de privatización de determinadas empresas públicas en su país, le pone un tope del 14% al máximo accionario que podía estar en manos de multinacionales extranjeras. Este argumento, reservar para el país la renta de sus principales recursos naturales , también ( y esta va para el querido compañero Gonzalo Pereyra, como comentario de su artículo en Brecha) es de recibo cuando la izquierda plantea sus reformas estructurales en la economía. No es sólo «el problema social», que vaya si será importante, sino que si un país no es dueño de sus principales recursos, sino puede extraerles su renta asegurando su inversión para entonces impulsar el conjunto de su economía, y esto en un proceso de muchos años, ese país creemos, no será dueño de su destino.
No estamos diciendo aquí que todas las inversiones extranjeras son malas, en realidad las podemos clasificar en relación al impacto que tengan en el desarrollo económico del país, en:
Irrelevantes- inversión de compra de una empresa extranjera instalada en el país, por otra empresa extranjera. Ejemplos recientes, compra del Banco de Boston por el Itaú, compra de las 120 estaciones Shell por Petrobras, etc. Sirven para mejorar las estadísticas del rubro «inversiones extranjeras directas», pero la transacción seguramente se lleva a cabo en algún lugar en el exterior, el dinero ni siquiera pasa «cerca» del territorio nacional. Es un cambio de propiedad de activos que nos puede dejar de saldo alguna que otra campaña publicitaria y algo en gasto en pintura. Eso sí, la dirección de los flujos de utilidades cambian, y van de una casa matriz ubicada en el país (A), a otra casa matriz ubicada en el país (B).
No deseables- Inversiones llamadas de «enclave», las que más abundan en el tercer mundo, aquellas que se asientan en el país en cuestión para explotar un recurso natural específico. Generan un impacto positivo durante el proceso de su instalación, que se ve menguado luego que está operativa la explotación, y permanece, salvo adecuaciones tecnológicas periódicas, durante décadas extrayendo importantes remesas al exterior durante el proceso de funcionamiento. El impacto es puntual. No existe «reproducción ampliada», ya que el inversor no encuentra en el país receptor de la inversión, (o no le interesa), oportunidad para reinvertir las ganancias de su emprendimiento, ya que lógicamente, el país no muestra muchas oportunidades de negocios, al ser un país subdesarrollado y dependiente. O sea que las utilidades se marchan al exterior. Por cada dólar de inversión directa, terminan marchándose tres. Consecuencia, el país permanece atrasado y dependiente. No se rompe este círculo vicioso hasta que el país no recupere el control sobre sus recursos naturales y sobre la renta de estos. Es el círculo vicioso del subdesarrollo.
Inversión extranjera deseable Aquella que no se asienta en los recursos naturales. Ejemplo Microsoft, se instala en un área a desarrollar, La anunciada venida de una empresa armadora de vehículos para exportar al Mercosur, bienvenida sea. Y así podríamos seguir. La diferencia sin duda es menos impactante para una gran economía globalizada, pero es fundamental para una pequeña economía dependiente como la nuestra.
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