Términos de la financiación de Pdvsa a Ancap

El Directorio del ente negoció con éxito en su último encuentro con las autoridades de Pdvsa, un cambio en las condiciones de financiamiento del petróleo que Ancap compra a Pdvsa. Los términos del acuerdo vigente hasta ese momento implicaban lo siguiente: un 75 % del petróleo se pagaba a 90 días. El 25 % restante se financiaba a 15 años con una tasa de interés del 2% anual. Esto se concretaba con la firma de pagarés, o vales a favor de Pdvsa por parte de Ancap, por el monto de ese 25%, más los intereses correspondientes. A dos años de iniciado el trato, habiéndose concretado numerosos negocios de importación de crudo venezolano, se llega a una situación que algunos entendieron «preocupante», y esto se refería al hecho de que la suma de pagarés firmados sumaban la friolera de 200 millones de dólares, lo que perjudicaba a la empresa , ya que aparecía como un nivel de endeudamiento muy alto en relación con sus activos, del orden de los 1.000 millones de dólares. La solución propuesta, aceptada por Pdvsa, es que en vez de que Ancap firme pagarés, el Banco Central del Uruguay emita bonos a 15 años, al 2% anual, a favor de Pdvsa, único cliente de estas futuras emisiones (nadie más le compraría a Uruguay bonos a esa tasa). Entonces, el BCU emite los bonos a Pdvsa, a quince años, y Ancap le paga al BCU prácticamente al contado. Flor de negocio para el Banco Central.

Corresponde hacer alguna puntualización:

Ancap, en la situación vigente hasta el nuevo acuerdo, no se endeudaba, ya que si bien compraba parte (un 25 %) a crédito, lo vendía todo al contado. Que yo sepa, no me enteré que en ninguna estación de servicio se haya vendido el 25% del importe de la compra financiado a 15 años al 2%, razón por la cual el pasivo correspondiente del 25% se correspondía con un activo de igual monto en «cash». Esto permitió que el ente mejorase su posición de caja en una forma, digamos, explosiva. (El sueño del pibe: comprar a quince años y vender contado).

¿Qué hizo Ancap con esta liquidez, fruto del acuerdo con Pdvsa?

1) Se sacó créditos con proveedores y otros a tasa del 8, 9, y más, reprogramando sus deudas bajando fuertemente los costos de financiamiento.

2) Pudo invertir su parte en el proyecto sucra-alcoholero de Bella Unión.

3) Comenzó con la inversión prevista de planta desulfurizadora de gasoil en La Teja.

4) Pudo financiar a UTE sus desmedidas compras de fueloil y gasoil dada la temporada seca de 2006, que privó a UTE de la mayor parte de la hidroelectricidad generada en sus represas (permitiendo que se postergara suba de tarifas).

5) Podría haber acometido las inversiones comprometidas en el sector de cemento en Minas y Paysandú, cosa que no hizo.

6) Podría acometer la financiación del proyecto de la nueva planta de Cemento en Paysandú, así como parte de la financiación de la reforma de la refinería para adecuarla a la refinación de crudos semipesados, un negocio de mucho dinero, pero que lleva también muchos años de trabajo hasta su definitiva concreción.

Veamos de cuánto dinero estamos hablando. La Planta actualmente refina unos 43.000 barriles por día. Tomando un año de 340 días, por los paros periódicos por mantenimiento que anualmente se realizan, son en total 14.620.000 barriles año. Tomamos un precio promedio de 60 dólares el barril, y tenemos un monto de 877 millones de dólares. Los dos tercios (dos de cada tres envíos de petróleo) se compran a Pdvsa, redondeando, unos 600 millones de dólares año. El 25% de esta cifra Ancap no la paga (pero la cobra en bocas de venta).

La cuenta da unos 150 millones de dólares anuales, que el ente consigue, financiados a quince años al 2% anual. Este volumen es muy, muy importante, en términos de la economía del país. Representa el 3,5% del presupuesto de gastos de la nación, y el 0,7% del PBI.

Esto, continuando por el camino que el Directorio transitó estos dos primeros años, permitiría que, a pesar de que la política con respecto al cumplimiento estricto del pago de la deuda externa deja al país con un magro margen para invertir en el país productivo, permitiría, decimos, cumplir con un plan de desarrollo sustentable, de importancia, que marcase un comienzo fuerte en cuanto al aumento de la producción nacional en rubros tales como: la industria del cemento, el azúcar de Bella Unión, cierto desarrollo interno -y para el mercado interno- de los biocombustibles, renovación de la flota fluvial, largamente reclamada por el sindicato, entre otros desarrollos importantes.

Las deudas estarían compensadas, contablemente con activos nuevos en el sector productivo, única forma de endeudamiento que avalamos, porque del mismo uso del dinero surge la generación de nueva riqueza que posibilita el pago posterior.

En vez de esto, la financiación que logró Ancap terminará siendo destinada al pago de la deuda externa.

Sí. Va para el Banco Central, y será destinada al pago de la deuda externa. Otra vez la quedó el país productivo. No señores. No estamos de acuerdo. *

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