Ante un nuevo aniversario del nacimiento de Emilio Frugoni
El próximo 30 de marzo se cumplen 127 años del nacimiento de Emilio Frugoni. Para los socialistas esta fecha y la fecha en que dentro de tres años nuestro partido cumplirá sus primeros 100 años son fechas que se confunden, porque la figura de Frugoni está íntimamente ligada al nacimiento y la historia, toda, del partido.
Podríamos, como se hace generalmente en estas fechas, hacer una breve síntesis cronológica de una vida signada por una actuación deslumbrante en una variada gama de actividades. Podríamos hablar del político, el legislador, el poeta, el periodista, el escritor, el orador, o el abogado, catedrático, decano de la Facultad, y cada una de estas facetas nos podría llevar a describir aportes de significativa relevancia en la vida del país.
Pero sin embargo, al releer en estos días algunos materiales, nos detuvimos en dos aspectos que nos muestran no solo la vigencia de sus ideas, sino la capacidad que algunos hombres tienen para trascender sus tiempos históricos y tener aportes y visiones basados en una solidez ideológica formidable, que siguen estando, aún hoy, adelantados a nuestros tiempos.
En primer lugar queremos referirnos a la visión de internacionalismo con que Frugoni traducía la visión de los socialistas sobre patria, nación, y clases sociales. Y es bueno hacerlo hoy en que las comunidades y los bloques van desdibujando las fronteras de las naciones, recordar las palabras que como legislador pronunciara el 18 de julio de 1930, al conmemorarse el centenario de la independencia nacional. Decía Frugoni, hace casi un siglo: «Señor Presidente: los socialistas no somos patrioteros, pero tampoco somos antipatriotas. No concebimos el antipatriotismo como una posición doctrinaria, sino como una negación estéril y absurda. Porque así como al patriota romántico el amor a su patria no le impide amar a su ciudad o a su villa, así también el amor a todas las naciones de la tierra no ha de impedirnos amar profundamente a nuestra propia nación.
…En síntesis: queremos una patria consustanciada con el pueblo obrero, que es una realidad internacional dentro de la nación; y con la justicia, que es un concepto universal. Como Sócrates, nos sentimos ciudadanos del mundo; proclamamos que el mundo todo es nuestra patria, y declaramos estar más cerca, mucho más cerca de los hombres de países remotos y desconocidos cuando son explotados, que de los hombres de nuestro propio país cuando son explotadores».
Esto decía Frugoni hace casi 100 años. Agregar o comentar algo sería un verdadero despropósito.
El segundo tema que queríamos resaltar en esta, por lo breve, insignificante reseña, es la visión y el aporte de Frugoni en cuanto a las políticas de género, dentro de una obsesiva visión liberadora del ser humano. El 4 de setiembre de 1913 en la cámara de diputados, fundamentando a favor del divorcio decía Frugoni: «Estoy, por consiguiente, por la absoluta libertad en el amor, y si el divorcio es necesario, debe ser concedido libremente por mutuo consentimiento, y más aun: por la voluntad de una sola de las partes.»
Dentro de seis años se cumplirá un siglo de estas palabras, y aún no tenemos divorcio por voluntad de cada una de las partes. ¿Estaba o no este hombre adelantado a su época?
La libertad como obsesión y la necesidad de amparar a los más débiles, fomentando en el caso de las políticas de género la defensa de la instrucción educativa igualitaria para las mujeres; pasando por sus textos y proyectos de ley para la igualdad jurídica de los sexos; y hasta sus furibundos discursos atacando la indebida inmolación con que, desde su punto de vista, la iglesia privaba a las monjas de su desarrollo como mujeres.
Al respecto del tema género, y para terminar, solo nos permitimos decir que suponemos, y no tenemos el menor atisbo de duda, de que Emilio Frugoni estaría muy contento con ver muchas cosas que políticamente están sucediendo en este país, y ni que hablar a partir de la asunción del gobierno por parte de la izquierda, pero sin dudas, y en estos días se ha dado un hecho singular en lo referido a esta temática. Porque no es novedoso para este país que haya mujeres integrando el Poder Ejecutivo, quizás no en la proporción del actual gobierno, pero han existido antecedentes. Lo que no debe tener antecedentes, sin duda, es que hoy tengamos además de ministras de Salud y Desarrollo, a dos compañeras al frente de los ministerios de Defensa e Interior. No es nada menor y no registra antecedentes.
Igualdad: de los derechos a los hechos.
Quizás este sea el mejor homenaje que podamos brindar a la memoria de don Emilio Frugoni, y quizás nos estemos aproximando, aun escasamente, a esa visión adelantada y avanzada que tienen los hombres que, como él, nos han marcado un rumbo a transitar, pero fundamentalmente un rumbo a construir.
Ojalá estemos, mínimamente, a la altura de lo que fue su conducta de pensamiento y vida. *
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