¡Oiga, usted, señor Carbonell!
Jorge Zabalza
Para su mejor información: el día viernes 6 de octubre a las 15.30 horas estuve en el cruce de las calles México y Grecia, conversando con algunos de los estudiantes liceales allí acampados. En menos de media hora relataron la historia de su jornada de movilización (de la que están tremendamente orgullosos) y me contaron que lo estaban esperando a usted, porque la vicedirectora del Liceo les había dicho que iría a eso de las cuatro de la tarde. Me interesé por la plataforma y cómo evaluaban la marcha del conflicto.
Usted mismo dice que la reunión Codicen-estudiantes del Liceo Nº 11 fue positiva. Por consiguiente, la población debe inferir que la presencia del ‘malvado’ ex edil fue absolutamente irrelevante (como lo fue en realidad), o que, los estudiantes son tan independientes y maduros que no dieron pelota a los ‘malos consejos’ que usted insinúa les dio Zabalza.
Usted menosprecia a los estudiantes liceales. Sus declaraciones están pautadas por el prejuicio de que son manipulados por perversos ‘radicales’, que utilizan las ocupaciones de liceo con quién sabe qué finalidad.
Los jóvenes no se dejan manipular, Carbonell. Ni siquiera por usted. Que busca utilizarme para contaminar un conflicto espontáneo y conducido horizontalmente. Su intención es crear un clima de prejuicios y condenas para ‘derrotar’ al movimiento adolescente. Un triunfo así logrado sería a lo Pirro, me permito decirle.
Luego del adoctrinamiento a que fueron sometidos en los liceos, durante aquella dictadura militar con complicidad de algunos civiles, los adolescentes siguieron siendo libertarios, rebeldes, pensando con su propia cabeza y desconfiando de la interpretación ‘oficial’ de los hechos. Zabalza o cualquiera que haga política queriendo adoctrinar a los adolescentes, comete el mismo error de Rama o cualquier otro que quiera someterlos a una reforma inconsulta y resistida por estudiantes y docentes. El principio de autoridad sólo sirve hasta donde los demás obedecen.
Usted me menosprecia. ¿Piensa seriamente que puedo quedar conforme con su versión del conflicto? ¿O con lo que aparece en los medios masivos de comunicación?
Usted no es nadie para prohibir a nadie recibir información directamente de los estudiantes. ¿Quién se cree que es, Carbonell? ¿O usted debe ser el único mecanismo de comunicación entre los liceales y el resto de la sociedad?
No tengo nada que ver con el conflicto estudiantil. Tampoco con el docente. Pero no puedo aceptar que usted se arrogue el derecho de decidir cómo me informo o me dejo de informar, o cómo construyo mi propia opinión. ¿O tengo que opinar como usted para poder pararme a conversar con estudiantes en la esquina del liceo?
* (Movimiento de Participación Popular Fundacional)
(Corriente de Izquierda)
Compartí tu opinión con toda la comunidad