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  • La lengua no es de trapo

    Errores de concordancia

    Escrito por: JUAN MENDIETA

    Sábado 13 de enero de 2007 | 04:28

    Me sorprendió un titular aparecido en la tapa de El País del pasado miércoles 10: “Creció 20% las ventas en fiestas”. No sé si atribuirlo al afán de reducir texto por razones de espacio o simplemente a un yerro inexcusable del titulador.

    Creo que un niño de escuela se da cuenta de que el sujeto del verbo crecer es las ventas, y pienso que hasta ese niño habrá advertido el error de concordancia. Es como decir “Llegó las golondrinas”.

    Sin duda que este error tan grueso no es frecuente, pero es muy común que los redactores se confundan cuando tenemos un sujeto singular con complemento plural.

    Hace unos años me había ocupado de este asunto y había escrito lo siguiente.

    “Leyendo un análisis de economía, me encuentro con estos dos enunciados en los que se ha despreciado olímpicamente una regla de oro del lenguaje y de la lógica: la concordancia del verbo con el sujeto. Dicen así: “La naturaleza de las inversiones en el mundo han cambiado”, y “La rentabilidad de las empresas estaban amenazadas por la situación internacional”. En ambos casos, se ha conjugado erróneamente el verbo en tercera persona del plural cuando el sujeto es perfecta e inequívocamente singular. En el primer caso, no son las inversiones lo que ha cambiado sino su naturaleza; y en el segundo, lo que estaba amenazado no eran las empresas sino su rentabilidad.

    Es lógico que se presten a confusión esos sujetos colectivos como la mayoría de los inversores, una parte considerable de las empresas, una serie de acontecimientos, en los que el núcleo del sujeto es un colectivo singular pero su complemento es plural; en estos casos los académicos tienen cierta flexibilidad y toleran que el verbo vaya en plural. Pero en los ejemplos que traigo hoy es absolutamente injustificada la concordancia que hizo el redactor.

    Hay otros casos de falta de concordancia que ocurren con cierta frecuencia. Por ejemplo éste: ‘Me llamó la atención los colores de la camiseta’. En esta oración se altera el orden natural y el verbo precede al sujeto, pero ello en modo alguno justifica el error de concordancia. También es habitual leer oraciones como la siguiente: ‘El presidente, y también el ministro, debería responder a esa inquietud’, en la que el sujeto es plural (el presidente y el ministro) por lo que corresponde el verbo en plural”.

    –Yo siempre digo que para evitar estos errores de concordancia no hay mejor cosa que hacer concordar las cosas, ¿no halla?

    –¡Qué lo parió! *

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