Por la reapertura del Sodre
El 18 de setiembre de 1971 a las 17.00 horas se incendió el Estudio Auditorio del Sodre, ubicado en Mercedes y Andes, hecho que conmovió a todo el país. A 35 años, hace poco cumplidos, no podemos contar aún con esta fuente cultural, y lo peor es que no hay fecha prevista para la finalización de las obras.
En 1985 se formó una Comisión Honoraria para decidir la ubicación futura, si en el mismo lugar o trasladándolo a otra zona. En 1986 se designa otra Comisión Asesora para concretar un llamado a Concurso Nacional de Anteproyectos. En 1987 se elige por unanimidad del jurado un Anteproyecto que ganó entre 51 trabajos. En noviembre de 1989 se inician las obras, es decir hace 17 años, con la intención de terminarlas en cuatro años.
Tiene que inquietar a muchos uruguayos la incapacidad de los responsables en definir un trabajo de esta importancia. Tanto los técnicos (algunos renunciantes), pero principalmente las autoridades políticas que desfilaron a lo largo de esos años y permitieron el abandono del mayor centro cultural del Uruguay, merecen el reproche de la gente.
Más lamentable nos parece todo, cuando nos enteramos de las peripecias que deben hacer músicos, bailarines, vestuaristas, escenógrafos, para lograr una expresión artística respetable, al estar confinados en lugares inapropiados, como la Sala Brunet u otros escenarios. Todo ello agravado por la dispersión del material en depósitos y archivos muy distantes entre sí.
Hay que destacar el espíritu del conjunto de intérpretes que luchan para obtener buenos resultados de sus esforzadas iniciativas. Es mucha gente la que sufre esta penuria y a la que hay que resaltar por sus propósitos patrióticos en defensa del arte nacional.
Esa sensación hay que reconocerla, en estos momentos en que el actual gobierno ha designado a una persona afín con las artes y que, sin dudas, pondrá todo su ímpetu para lograr la finalización de las obras, en contraposición con quienes en los anteriores gobiernos de colorados y blancos asumieron como directores y nunca habían pisado un escenario, ni llegaron a visitar a los técnicos encargados.
Estamos convencidos de que hay cantidad de compatriotas que anhelan la reapertura del Sodre, ya que allí pueden contar con el privilegio de disfrutar de múltiples expresiones artísticas. Grandes músicos, bailarines, orquestas de resonancia mundial no han podido visitarnos ya que no hay un lugar adecuado para su actuación.
Así como se logró la reapertura del Solís, y recientemente se habilitó el querido Cine Metro como nueva Sala Teatral, resulta imprescindible que se reabra el Estudio Auditorio del Sodre cuanto antes. Habrá que disponer una partida presupuestal, porque también la cultura se integra a la identidad nacional y sin dudas un organismo con 60 años de historia no puede seguir clausurado por tanto tiempo.
Sirvió para ser utilizado en la Cumbre Iberoamericana de Gobernantes el mes pasado y allí lo volvimos a tener presente; corresponde entonces dar el empujoncito final para reabrirlo dentro de poco. Esperemos que así sea. *
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