El injusto criterio del "núcleo familiar"
Partido Por la Seguridad Social
Hace poco tiempo se empezó a categorizar a la clase pasiva según su inserción económica en la sociedad. Es decir para individualizar a cada beneficiario de la seguridad social se ha tomado, como primera condición, su ingreso personal, y de esa manera distinguir a los que ganan poco, más o menos o mucho.
Por lo tanto ahora nada importa la vida laboral de cada uno de los trabajadores uruguayos, porque da lo mismo el que laburó como peón y tuvo un ingreso bajo, como aquel otro que ocupó cargos de dirección o los que se desempeñaron desde las gerencias de cualquier empresa, pero que todos tuvieron que aportar durante los necesarios años y poder llegar a las condiciones para su retiro.
Ahora se los ficha según donde viven y con quien lo hacen; si llegan a ser propietarios, no se les reconoce el sacrificio hecho para conseguir un techo propio, y cuidadito si viven con algún familiar, ya sean hijos, hermanos, tíos o primos, porque donde alguien llegue a ganar más de $ 4.446 ahí ya pierden sus derechos de prima por edad y hasta de alguna limosna de aumento que han ido otorgando.
La época del «núcleo familiar» se ha impuesto en Uruguay como motivo que permita un mayor ahorro económico, según el penoso criterio de las actuales autoridades. Vale decir que ahora prima el aspecto financiero sobre el auténtico espíritu social.
Nos resulta asombroso que quienes se dicen progresistas apliquen este criterio con las personas mayores que fueron quienes cimentaron el progreso del Uruguay.
Corresponde también reclamarle a nuestro representante en el Directorio, como a las distintas organizaciones de jubilados, que reclamen un cambio inmediato de esta actitud. Todos hemos trabajado para retirarnos, a pasar una vejez tranquila y con las menores preocupaciones posibles, según hayamos sido simples obreros, jefes o en cargos de mediana jerarquía. No sabemos quién tuvo la idea de clasificarnos según nuestra ubicación en cada hogar, pero la verdad es que defiende el bolsillo estatal y no debe tener ningún familiar vivo.
Tanto el Directorio como el ministro de Trabajo y Seguridad Social, y principalmente quienes fueron elegidos por la gente, es decir los señores senadores y diputados de las comisiones del área social, tienen que analizar profundamente esta injusticia que pretende separarnos arteramente. Habría que preguntarse si cuando se aumentan sus sueldos tienen en cuenta el núcleo familiar que están integrando. Es innegable que habrá que analizar el alcance de este programa de trabajo, ya que si piensan eliminarnos, no les daremos el gusto debido a que luchamos toda la vida laburando con la esperanza de una felicidad final, soportando las dificultades impuestas por colorados y blancos y nos mantendremos con firmeza contra quienes se desempeñan en la actualidad en forma tan equivocada. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad