Globalizar la solidaridad
Gustavo González
a cuestión va de mal en peor y ya entró al debate parlamentario el miserable presupuesto con que los uruguayos contaremos los próximos cinco años.
La contención del gasto público, privatizaciones encubiertas, flexibilidad laboral, son algunas caras de la misma moneda del modelo que intentan profundizar la crisis de las grandes mayorías.
El presupuesto en estos dos meses se discutirá en el Palacio de las Leyes y difícilmente tenga modificaciones. Salvo que incrementen la denuncia y la movilización las Organizaciones Sociales.
Para ello todos debemos tener una actitud pedagógica para explicarnos y explicar este presupuesto que desnuda claramente el futuro que nos espera si no revertimos la situación.
Para ello hay que globalizar la solidaridad entre nosotros, sindicatos, jóvenes, cooperativistas, jubilados debemos de juntarnos cada día más y comenzar a elaborar propuestas que resistan la actual coyuntura.
Porque el resistir hoy es avanzar y debemos de pensar si no hay que comenzar a organizar ollas populares en los barrios, petitorios de alargamiento del seguro de paro, escuelas populares de debate para generar un gran Frente Social con propuestas claras, subsidios para el desocupado de la luz, agua y alquiler.
La crisis no la viven todos igual, unos no tienen ya para comer y otros ya no pueden ir dos veces por año a Europa de vacaciones.
El agua y el aceite no se juntan ¡ojo!
A la globalización del capital, hay que oponerle la globalización de la solidaridad de las organizaciones populares.
* Sedretario General de FUCVAM
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