La historia los juzgará
Busti, este provincianito a quien le molesta que así se le identifique, ha llegado al colmo de la insensatez; acaba de presentar denuncia penal contra los directivos de las empresas Botnia y Ence, por presunto daño ecológico, mientras sigue tratando de atacar a Uruguay por todos los flancos.
Pero no actúa solo, lo hace con el apoyo de otro personaje, a esta altura incalificable, el presidente argentino Néstor Kirchner.
El primer mandatario ha demostrado una total falta de liderazgo, y le deja hacer al provinciano lo que se le ocurra en el tema de las plantas de celulosa. En realidad Kirchner mira de costado la situación, esto dicho sin alusiones personales.
La revista argentina Noticias, en su número de la semana anterior, confirma lo que a través de estas páginas habíamos adelantado semanas atrás: Busti estaba de acuerdo con instalar las plantas de celulosa en Entre Ríos en el año 2002, pero la revista mencionada agrega que la coima solicitada a los empresarios fue tan grande que éstos desistieron de realizar el proyecto en tierras entrerrianas.
Pero lo que ya no se puede tolerar es la forma de querernos imponer lo que ellos no hacen
¿Qué autoridad moral tiene Kirchner para indicarnos lo que tenemos que hacer, cuando él permite que las viejas plantas de celulosa instaladas en Argentina viertan sus desechos tóxicos sobre el río Paraná, destruyendo y haciendo desaparecer la flora y la fauna?
¿Con qué autoridad moral nos dicen que nosotros vamos a matar la fauna del río, cuando ellos nada hacen para evitar la comprobada mortandad de peces en el Paraná, a causa de los vertidos de sus pasteras?
¿Acaso estos intransigentes señores no saben que la contaminación producida por ellos en sus plantas llega al río Uruguay y al Río de la Plata, y nos termina contaminando a nosotros?
¿Qué autoridad moral tiene Kirchner, cuando permite que el reactor nuclear de Ezeiza continúe emitiendo contaminación por uranio en el agua del subsuelo? ¿Y qué sucede con las demás plantas nucleares de Argentina, cuya deficiente tecnología y falta de cuidados las transforman en potenciales peligros que podrían generar otro Chernobyl?
¿Qué autoridad moral tiene Busti para decirnos lo que debemos hacer los uruguayos? Nos ataca, pero él acaba de expropiar 1.900 hectáreas de suelo entrerriano para permitir la instalación de una industria contaminante como es un frigorífico de cerdos, permitiendo además la tala indiscriminada del monte nativo, ya casi inexistente en su provincia. ¿Esto no es crimen ecológico?
Por otro lado el canciller Taiana suma su voz a este intento de avasallamiento al Uruguay, al decir que nuestro país no ha cumplido con los tratados, y que la Corte de La Haya debe suspender la construcción de las plantas de celulosa.
El jefe de la diplomacia argentina demuestra carecer de las cualidades que su cargo exige, no tiene la mínima idea de lo que significa ser diplomático; arenga y amenaza al mejor estilo de un jefe de barra brava.
El daño económico premeditado que le han producido al Uruguay merece la pena de cárcel, pero será la historia quien los juzgará, junto a los integrantes de esa asociación que parece conformada para delinquir, que es la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú.
En fin, estos tres señores desconocen lo elemental que deben tener los gobernantes: sabiduría y diplomacia.
Imaginan ser los Tres Mosqueteros al frente de una contienda histórica, pero terminan siendo una triste versión de los Tres Chiflados, con la diferencia de que al menos Curly, Larry y Moe hicieron reír con sus locuras a muchas generaciones.
No saben que buen gobernante se nace… aunque buen payaso también. *
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