Los EEUU por los caminos del Plan Cóndor en la vieja Europa
Las denuncias hechas por el investigador suizo Dick Marty resultan sorprendentes e ilustrativas. Se trata de una violación de los derechos humanos y un acto de ocultamiento espectacular. Sobre todo porque involucra a un espacio civilizatorio, político y diplomático de primera magnitud como lo es Europa.
En el episodio que está siendo investigado, el viejo continente aparece como siendo sede de violaciones a las reglas más elementales del Estado de Derecho y la Ley y la opinión pública de los países como el objeto de una burla de proporciones. De hecho es todo el prestigio y la credibilidad de esos países el que aparece menoscabado ante la actitud descomedida de las autoridades militares norteamericanas que se pasean por los aeropuertos de la vieja Europa como si se tratara del campito del fondo de su casa de veraneo.
De acuerdo con una información divulgada el pasado martes por El País de Madrid, el investigador suizo se lamentó de la escasa disponibilidad de recursos logísticos de que dispone para llevar a cabo la investigación que le ha encomendado el Consejo de Europa, ahora integrado por 46 naciones.
Dick Marty sostuvo que «hay pruebas convergentes de un sistema de reubicación y subcontratación de la tortura en Europa», aunque admitió que no reunió indicios formales irrefutables sobre el funcionamiento de cárceles clandestinas de la CIA estadounidense.
En un reporte provisional de la investigación, Dick Marty agregó que «se sabe que individuos fueron secuestrados, privados de su libertad y transportados en Europa para ser entregados a países en los que sufrieron torturas».
Dick Marty subrayó que «hay denuncias de cientos de casos de traslados ilegales, por lo que no resulta verosímil que los gobiernos europeos, o al menos sus servicios secretos, no hayan estado al corriente del sistema».
El investigador agregó que «deposito esperanzas en que nueva evidencia salga a la luz cuando Eurocontrol, la organización europea para la seguridad del tráfico aéreo, dé a conocer informaciones sobre las rutas de vuelo de los aviones utilizados por la CIA.
De este modo los últimos años de la actual administración estadounidense marcan el traspaso de un nuevo límite en el crecimiento de la presión militar de nuestros vecinos del Norte con el resto del mundo.
La misma impenetrable indiferencia del resto del mundo de que hicieron las tropas invasoras, lideradas por los Estados Unidos, en la invasión a Irak se prolongó luego con los viajes de la CIA por el continente europeo, trasladando clandestinamente individuos presos a los que luego, en distintos países, se los sometió a vejámenes y torturas.
La constatación de los aviones de los Estados Unidos volando impasibles (y clandestinos) en los cielos europeos es otro paso en el control planetario al que aspiran George W. Bush y sus apoyos en el gobierno de Washington.
La violación flagrante de la soberanía de otros pueblos, la befa sobre los acuerdos y compromisos entre los Estados suscritos por los países en el marco del Derecho Internacional es un paso más en el camino de ir convirtiendo el planeta en el campo de implantación de la ley de la selva donde prevalece no el que regula su actividad de acuerdo al derecho sino el más fuerte.
Hay que reconocer que las informaciones recabadas por el investigador suizo no son muy alentadoras para la paz mundial y la convivencia pacífica entre las naciones.
Como siendo una repetición amarga de los años 70, la política exterior de los EEUU parece estar recomponiendo los actos de prepotencia que hicieron furor en el Cono Sur de América Latina con el Plan Cóndor cuyos extremos de crueldad recién se están reconociendo en estos años. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad