Las declaraciones formuladas tanto al Semanario Búsqueda como a Caras y Caretas por parte del teniente general Bertolotti no han hecho sino cosechar respuestas de rechazo en distintos tonos.
Tanto en el ámbito polÃtico como en el terreno menos habitual de las declaraciones de funcionarios diplomáticos.
A su vez, Juan Gelman se ha pronunciado con severidad acerca del tono y del insólito contenido de las declaraciones formuladas al semanario C. y C.
Las afirmaciones del embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, expresan con singular contundencia cuál ha venido siendo el punto de vista de las autoridades argentinas en relación al secuestro en Argentina de MarÃa Claudia GarcÃa de Gelman y su posterior desaparición y la desaparición de su niña, Macarena Gelman.
Dice el diplomático en declaraciones formuladas a Brecha: (…) “traté de comunicarme con el teniente general Bertolotti a raÃz de las declaraciones publicadas por él en la revista Caras y Caretas. El da a entender –por eso hubiera querido hablarlo con él personalmente, pero no me ha respondido el llamado–, que habrÃa un hecho oscuro en la familia Gelman que de alguna manera explicarÃa el secuestro y asesinato de MarÃa Claudia y el secuestro de la hija. Y eso me parece inaceptable. Supongamos el peor de los escenarios: eran todos militantes montoneros, ¿hay alguna justificación para secuestrar a alguien, torturarlo, trasladarlo del paÃs, hacerlo parir su hija y después ejecutarlo? ¿Hay alguna explicación?
La tortura es el peor de los crÃmenes, el más repudiable y que además demuestra la más grande de las cobardÃas. No hay ninguna circunstancia que pueda justificarla, ninguna. Me sorprendió esa mención al pasado oscuro o a puntos oscuros de la vida de la familia Gelman, una suerte de generalización que parecÃa explicar un crimen aberrante. Para mà esto es inaceptable, no lo comparto y sigo insistiendo: MarÃa Claudia GarcÃa fue secuestrada en mi paÃs, trasladada clandestinamente a Uruguay, mantenida detenida desaparecida hasta el momento de dar a luz a su hija Macarena y después ejecutada con una frialdad propia de criminales en un acto de cobardÃa”.
Por su parte Juan Gelman responde a través de un artÃculo titulado “Un General desconcertante”, en el que anota cuidadosamente todas las contradicciones en las que Bertolotti ha incurrido en sus declaraciones a propósito de la desaparición de MarÃa Claudia.
Al rechazar las imputaciones, grotescas e impresentables, de Bertolotti que insinúa intenciones oscuras en la familia Gelman, el suegro de MarÃa Claudia sostiene:
“El teniente general Bertolotti sugiere que el Ejército estarÃa investigando ‘vinculaciones muy oscuras’ de la familia Gelman para tirar de ‘un hilo largo que quizás demore un tiempo también largo el desenrollarlo’. Esfuerzo inútil. ¿No es acaso ‘muy oscuro’ que el teniente general Bertolotti se abstenga de desenrollar la madeja militar de las vinculaciones no tan oscuras con el crimen? Las del ex teniente coronel José Nino Gavazzo, por ejemplo, jefe del personal militar uruguayo destinado a Automotores Orletti en el marco del Plan Cóndor que en setiembre de 1976 pasó a MarÃa Claudia a ‘dominio’ uruguayo (…)”.
Gelman desarrolla luego una lista con los nombres de los principales acusados, sobre los que hay decenas de testimonios de testigos directos de sus atropellos en Argentina en los años de la dictadura, incluyendo los nombres de: José Arab, Manuel Cordero, Juan Antonio RodrÃguez Buratti, Gilberto Vázquez, Jorge Silveira y Ricardo Medina. *
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