La violencia desatada el 31 de diciembre
Fue un 31 de diciembre con problemas más que evidentes, en que ha reaparecido una violencia intrínseca en mucha gente que, de manera insólita, comienza a expresarse en donde no debiera y que, además, no es contenida por las fuerzas de seguridad, cuya misión además de reprimir el delito, es prevenir los incidentes.
La ya tradicional fiesta que se realiza en el Mercado del Puerto se desvirtuó de tal manera, que un turista que concurra a ella para participar en una caracterizada reunión anual que se realiza en nuestro medio y que, además, se propagandea en muchos lugares como un atractivo especial, debe ir dispuesto a ser bañado por chorros de medio y medio, de vino o sidra, que es lo mejor que le puede pasar. Porque también puede recibir un botellazo o ser objeto de alguna otra agresión que es ya una característica del lugar durante estos acontecimientos.
¿Por qué todo esto? ¿A qué se debe que nuestros jóvenes año a año, en una peregrinación que llega de todo el país, se reúnan para divertirse molestando, mojando, ensuciando, agrediendo con botellas, degradándose de esa manera?
Este tema exigiría un estudio afinado. Pero hay más aspectos a analizar de las horas pasadas en este fin de año, ocasión en donde la guardia policial desapareció de la ciudad. Una persona nos contaba que el 31 a la noche paseaba con dos turistas por nuestra principal avenida, pero al advertir la total falta de personal policial y la «alegría» desmedida que estaban practicando a esa hora los uruguayos, que gustan lanzar las bombas de estruendo en donde hay personas o, los vándalos, que a lo ancho y largo de la ciudad, han incendiado los recipientes para la basura colocados por la IMM, prefirió no seguir la caminata temeroso de que pasara algo.
Es una situación de violencia que se reitera, también lo sabemos, en la zona de la Ciudad Vieja en donde funcionan decenas de boliches. Allí, la falta de policía, hace que las trasgresiones, el vandalismo y el delito campee.
¿Es que la Policía y el ministerio del Interior han bajado los brazos ante la masividad de lo que está ocurriendo? ¿O acaso no saben en San José y Yi que el delito de arrebato está creciendo en la zona del centro de Montevideo de lo que cualquiera de nosotros puede ser testigo a toda hora?
Es un tema realmente preocupante. Un país no puede estar a merced de muchachones que se diviertan, festejando las tradicionales fiestas, ensuciando a todos los que tienen a su alrededor con cualquier tipo de bebidas. Y ello es la violencia de mínima, porque hay cosas como dijimos anteriormente peores.
¿Cómo es posible que un lugar, como el Mercado del Puerto, al que llegan miles de personas y es propagandeado como un atractivo turístico, se desencadene tal nivel de violencia y no exista ninguna medida de prevención policial para prevenirlo?
Algo está fallando en nuestra sociedad, ello es evidente. Además no es posible que no se hayan ordenado operativos adecuados para prevenir estas situaciones que, obviamente, le hacen mucho mal al país y a su futuro. ¿Qué tiene para decir al respecto el propio Ministerio de Turismo? *
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