Seguir avanzando en el camino de la verdad
El hallazgo de restos humanos, como resultado de las excavaciones realizadas en una chacra, en la zona de Pando, ha dado lugar a la intensificación de un debate de la mayor importancia para el país y de una gran complejidad por el conjunto de valores que están en juego.
El grupo de antropólogos que vienen trabajando en las excavaciones de los predios, informado por el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, anunció el hallazgo de restos humanos cuando ya vencía el plazo que se había establecido.
De este modo las acciones de búsqueda de la verdad, impulsadas por el Presidente de la República, alcanzaron un primer logro significativo y han causado un hondo impacto en la población.
El episodio ha suscitado declaraciones políticas y por parte de los voceros de los Familiares de Desaparecidos.
Como era de esperar, dirigentes de los partidos tradicionales que han participado en sucesivos gobiernos durante los últimos veinte años han reaccionado de distintas formas, en muchos casos dando muestras de una singular estrechez de miras.
De este modo el ex asesor del presidente Jorge Batlle, Carlos Ramela, sorprendió con sus comentarios en el sentido de que esto demuestra que se puede investigar a partir del Artículo 4° de la Ley de Caducidad y que por lo tanto no hay necesidad de alterar o cambiar la actual normativa.
Como es habitual en sus actuaciones políticas recientes, el doctor Ramela se explayó en una serie de críticas descomedidas a la política de Derechos Humanos de la actual Administración, sosteniendo, por ejemplo, la necesidad de que el partido de gobierno dé marcha atrás en sus pretensiones de una ley que, de aprobarla, se entraría en el terreno de la inconstitucionalidad.
Lejos de asumir una actitud de humildad y reconocimiento ante los logros de la actual Administración (frente a los menguados resultados obtenidos por la Comisión que él presidió entre 2001 y 2003, en la que se sostenía que los restos de los desaparecidos en el Uruguay habían sido quemados y las cenizas esparcidas en el Río de la Plata, en la llamada «Operación Zanahoria»), el abogado colorado se siente con autoridad como para hacerle reproches al actual gobierno y criticar los pasos que se han venido dando.
Una actitud similar asumió el profesor Yamandú Fau, ex ministro de Defensa Nacional y activo operador de las políticas de silencio y omisión por parte de los gobiernos blancos y colorados anteriores, quien insiste en hablar del «fracaso» del actual gobierno.
Más variopintas han resultado las reacciones de diversos dirigentes blancos, algunos de los cuales han expresado públicamente que hay gente amparada por la Ley de Caducidad que no debió serlo.
Por otra parte, con mucha claridad se ha pronunciado el senador oficialista Enrique Rubio, quien reivindicó la importancia que en estas circunstancias adquiere la redacción de la ley interpretativa, «destinada a deslindar con claridad las situaciones que no estaban comprendidas dentro de la Ley de Caducidad».
«Los hallazgos confirman -agregó- una de las líneas de acción impulsadas por el gobierno. Pero esto no cambia el panorama sobre el cual el Senado ahora pretende legislar».
Por su parte el doctor Javier Miranda, después de señalar que «en esta situación resulta interpelado todo el sistema de justicia: jueces, fiscales y abogados», concluye que a la Justicia uruguaya le falta función social.
La posición sustentada por Miranda y los Familiares se funda en «la necesidad de avanzar en la búsqueda de la verdad y en el logro de la justicia», sobre la base de que resulta inadmisible la pretensión de cambiar información por impunidad.
La lucha por la vigencia plena de los Derechos Humanos y el esfuerzo por avanzar en el conocimiento de la verdad de los crímenes cometidos durante la dictadura, junto con los criterios anunciados por el Poder Ejecutivo acerca de qué situaciones delictivas se encuentran excluidas de los beneficios de la Ley de Caducidad, marcan un considerable paso adelante en una situación de injusticia que se pretendió eternizar durante los últimos veinte años. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad