Varennes, Francia, cuando Luis XVI fue arrestado
Francia se encamina a la anarquía. El rey Luis está en poder de las hordas de sans-culottes, de la chusma atea y republicana que gobierna al país, y muchos temen por la vida del monarca y de la familia real.
Según versiones de miembros de la Asamblea, Luis –que se siente impotente para enfrentar las reformas, sobre todo la nacionalización de los bienes del clero– tenía pensado reunirse con el emperador Leopoldo II del Sacro Imperio, su cuñado, para organizar y sumarse a una alianza europea que lo devolviera al trono de Francia con todas las potestades anteriores a 1789.
Con esa idea, Luis, la reina María Antonieta y toda la familia real abordaron por la noche un coche sin los emblemas reales tratando de alcanzar la frontera sin ser advertidos. Sin embargo, sus modales, su vestimenta y el lujo del carruaje que los transportaba llamaron la atención de algunos vecinos de Varennes, que dieron la alerta a la Guardia Nacional.
En esta localidad fronteriza el carruaje fue detenido por guardias y por una multitud exaltada y ofuscada por lo que consideran una traición. El carruaje fue obligado a volver a París escoltado por soldados llevando a sus ocupantes en calidad de detenidos.
El marqués D’Abeland confió a nuestro corresponsal: «hoy ha sido un día negro para la monarquía francesa. El rey ha perdido credibilidad y prestigio, y no me extrañaría que termine sus días en prisión o ejecutado en la plaza pública si las naciones europeas no reaccionan a tiempo». *
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