Hacia la concreción del enlace vial
En la sección Comunidad, edición del lunes 18 de LA REPUBLICA pág. 28, se hace referencia a los actos programados por la Comisión de Homenaje a los Libertadores de 1825, incluyendo la travesía recordatoria de la Cruzada Libertadora.
En primer término, una hermosa foto a color en la tapa de la sección, con las banderas de «Libertad o Muerte» al frente de ambas chalupas, al fondo el río Uruguay y ambas costas, uruguaya y argentina. Luego, en la página que señalamos más arriba, otra foto, en blanco y negro, donde se observa la chalupa que va adelante, a la salida del puerto de Nueva Palmira, las banderas de los libertadores y, ¡sorpresa!, al fondo, la silueta del puente que unirá ambas orillas y que, junto con la carretera del lado argentino, hasta el complejo Zárate Brazo Largo, formarán el futuro enlace vial, que la Comisión Pro Desarrollo del Suroeste Uruguayo propone denominar «Treinta y Tres Orientales».
El puente unirá la Punta Chaparro, a la derecha de la foto, del lado uruguayo, con la Punta Carbón, a la izquierda de la foto, del lado argentino
Para quien no está informado del tema esta «picardía» formidable – ¿quizás de Juma, responsable de la sección? amerita esclarecerle. Dicha foto trucada está hecha sobre la base de otra, que maneja la Comisión, para explicar el proyecto, «tomada» desde la pirámide de la playa de La Agraciada, en dirección a Nueva Palmira, con la silueta del puente como fondo. En definitiva, la idea va en el sentido de lo que venimos impulsando (y soñando) los integrantes de la Comisión, desde hace años. Observar esa foto de las chalupas – en las cuales viajamos para homenajear a los libertadores – junto con el futuro puente, representa un nuevo acicate, al advertir que la idea ha tomado la fuerza suficiente como para merecer esa difusión tan ingeniosa en un medio nacional importante de comunicación.
Pasado, presente y futuro
La celebración de los 180 años de la gesta heroica estuvo señalada pues también, en esta oportunidad, para nosotros, los integrantes de la comisión ciudadana impulsora del enlace vial, por la más amplia difusión pública posible del proyecto, dentro de nuestras limitadas fuerzas. Como los patriotas que homenajeamos, también luchamos contra intereses poderosos que se oponen a la pública felicidad. No obstante, inspirados en los libertadores y con las armas de los argumentos, también damos la pelea. Y, como en el pasado, vamos contando ya con el apoyo de muchos argentinos. Tal como la intendenta de Villa Paranacito y el senador provincial entrerriano que organizaron en aquella localidad el acto de homenaje a los Treinta y Tres Orientales, solicitando que, junto con la semblanza histórica a efectuar por el «comandante» de los modernos expedicionarios, un capitán de navío en situación de retiro, los impulsores del enlace vial explicáramos el proyecto.
Así lo hicimos entonces en la plaza pública, junto al busto de San Martín y al mástil donde se izaron los pabellones patrios argentino, uruguayo y la bandera entrerriana, que es la de Artigas, frente a una formación de efectivos navales.
Los «Treinta y Tres Orientales», vestidos para la travesía, y los escolares argentinos, completaron aquel cuadro de fraternidad nacida desde el fondo de la historia.
La ida hacia Villa Paranacito se hizo desde Nueva Palmira, cruzando el río Uruguay e ingresando al río Gutiérrez y luego al canal Galofré (los dos cursos de agua donde irían puentes auxiliares). Al regreso, se recorrió el mismo camino que los libertadores, por el denominado Brazo Largo, el cual desemboca en el río Uruguay un poco al norte de la playa de La Agraciada. El acto del lado uruguayo contó también con la participación de autoridades nacionales, encabezadas por el vicepresidente de la República, y departamentales, como asimismo, al igual que en la Argentina, con los niños, que cantaron y bailaron.
El juramento que tomó el comandante a los expedicionarios fue realmente una experiencia conmovedora, como así también las muestras de afecto de la ciudadanía, tanto aquí como en la Argentina.
Para quien esto escribe militante convencido de la fuerza de las causas populares -, más allá de lo sintéticamente narrado, con el transcurso de los días y la consiguiente decantación de las vivencias, hay algunos actos, o sea algunos hechos volitivos, que me siguen rondando en la cabeza. Como por ejemplo, el obsequio que me efectuó, al bajar de la chalupa en la playa de La Agraciada, de las tres banderas patrias, en formato pequeño, el matrimonio Ghisoli, gente del río y de pueblo de la zona de Dolores, que se defienden como vendedores ambulantes.
En agradecimiento según ellos por el futuro de la región, para sus hijos y nietos, cuando se construya el enlace vial. La aprobación y la esperanza de la gente humilde y trabajadora, con su fino sentido de lo posible y lo necesario, nos impulsa cada día más hacia la meta.
Lo otro, la foto de LA REPUBLICA, no habiendo ningún pedido ni insinuación de por medio, nos confirma también que hoy, colocado el tema en el ámbito nacional, se rompe la conspiración del silencio impuesta sobre él durante muchos años, por los megalómanos y avivados impulsores de proyectos faraónicos felizmente fenecidos, para bien del país y de la integración, nacional, regional y latinoamericana. *
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