El EP-FA-NM no detenta la mayoría
He recibido un tirón de orejas (otro más) de un lector (otro más) que con razón se queja del mal uso que hemos hecho en LA REPUBLICA del verbo detentar, y cita como ejemplo el enunciado que transcribo a continuación: «Por primera vez en la historia la izquierda detentará la mayoría absoluta en ambas Cámaras legislativas».
Tiene toda la razón el lector, al escandalizarse por semejante barbarismo. Se trata de un error semántico inexcusable por más que en él caigan habitualmente muchísimos escribas; y si tomáramos al pie de la letra la oración, habría que concluir que el mensaje es del todo disparatado puesto que significa que la izquierda cuenta con una mayoría ilegítima o que no le corresponde, cuando todos sabemos que la composición del Parlamento es fiel reflejo de la voluntad ciudadana expresada el 31 de octubre y ratificada por la Corte Electoral.
En efecto, el verbo detentar significa muy otra cosa que lo que quiso expresarse, pues la semántica que el diccionario le atribuye es clarísima: «1) Retener alguien lo que manifiestamente no le pertenece. 2) Retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público». Más claro, echale agua. Decir, por tanto, que un partido político (en este caso el EP-FA-NM) detenta la mayoría es un sinsentido absoluto.
Y decir que desde el 1 de marzo el doctor Tabaré Vázquez detenta el cargo de presidente de la República es un contrasentido pues lo ejerce por limpia decisión del soberano, como manda la Constitución. Tampoco podemos decir que Jorge Batlle, Sanguinetti y Lacalle detentaron el poder porque –mal que nos pese– fueron elegidos democráticamente para ejercerlo. En cambio, podemos sí decir que Bordaberry, Demicheli, Aparicio Méndez y G. Alvarez detentaron la presidencia pues retuvieron y ejercieron ilegítimamente ese cargo.
Cuando se trata de alguien que accedió legítimamente al cargo, digamos simplemente que lo ejerce o que lo ocupa. Y en cuanto a las mayorías parlamentarias, digamos que se cuenta con ellas, por lo que la oración de marras debería haberse escrito de la siguiente manera: «Por primera vez en la historia, la izquierda contará con la mayoría absoluta en ambas Cámaras legislativas»; o sencillamente, tendrá la mayoría.
Tratando de averiguar el origen de esta confusión semántica, he llegado a la conclusión de que se trata de una especie de galicismo. Pienso que se ha traducido (mal traducido) el verbo francés détenir, muy usado para expresar la idea de «estar en posesión de algo», como puede ser por ejemplo, una marca (en el sentido de récord) en actividades deportivas o atléticas. Aventuro esta explicación porque hay otros casos de galicismos que bastardean la semántica castellana. Me refiero concretamente al verbo enervar que significa debilitar y no irritar, y al adjetivo desapercibido que no significa inadvertido sino no apercibido, es decir falto de prevención.
–Yo no estoy falto de prevención, Mendieta… De lo que estoy falto es de vino en mi vaso. ¿No será hora de mandar la vuelta?
–¡Qué lo parió! *
Compartí tu opinión con toda la comunidad