Los miedos de Ramón Díaz

Escribe Gustavo González

«La Institución de la propiedad se basa en la exclusividad no en la solidaridad».

Esta es la base de sustentación del planteo que Ramón Díaz coloca en un artículo de «El Observador» preocupadísimo por si el Ministerio de Vivienda confunde los términos de la propiedad privada para la tierra urbana.

Con absoluta claridad se coloca en la defensa a ultranza del sistema imperante y detracta todo lo que a propiedad social y colectiva se refiere.

Obviamente que en el artículo no faltan las críticas a Carlos Marx quien no deja dormir a Ramón Díaz hace mucho tiempo.

Como dice Serrat «los pobres del mundo aún no se han enterado que Carlos Marx está muerto y enterrado».

Y esta es la gran preocupación de Ramón ya cada vez se puede defender menos un modelo donde frente a la opulencia de unos pocos hay millones que mueren de hambre.

Donde los ricos cada vez tienen más rejas, alarmas y guardias de seguridad para que no les roben pertenencias a su propiedad privada. Y Díaz insiste al punto de decir que «dada la naturaleza humana, el sistema de propiedad individual y su transmisión a través del mercado es indispensable para permitir el progreso y la prosperidad«.

La pregunta que se me ocurre acerca del progreso y la prosperidad que defiende será el que en 1997 el 30% de todos los niños menores de 5 años del Tercer Mundo estaban mal nutridos y el 38 % de las mujeres adultas eran analfabetas.

O será que «la prosperidad» del sistema que defiende Díaz, es que en África, más del 30 % de la población tiene una esperanza de vida menor a los 40 años.

¡No, señor Díaz! Empecinadamente la humanidad seguirá peleando ya no para defender su vida sino la del planeta que su sistema liquida a diario.

(*) Secretario General de Fucvam

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