Continúa el Carnaval
Terminado el carnaval murguero, de inmediato comenzó el anual carnaval político que además este año es electoral. Ya aparecieron por los barrios de Montevideo y en las principales ciudades del Interior las reconocidas voces gubernamentales interpretando sus acciones de gobierno con la letra y música de sus famosos letristas y sumisos autores. Como novedad, cambiaron las caras de sus primeras figuras para convencer a un pueblo cansado de angustias. Pretender engañarnos a esta altura, resulta muy ingenuo; ellos creen que la gente se olvida con solo mencionar viejas glorias de cada vincha. Los jubilados escuchamos afirmar el otro día en Durazno que en el gobierno blanco recibimos los mejores beneficios, desconociendo que fue en ese gobierno que se intentó en varias oportunidades modificar la Ley de Jubilaciones, hasta que lograron el 3 de setiembre de 1995, aprobar la nefasta ley No.16.713, que hundió por completo a los trabajadores uruguayos, aumentando las condiciones exigidas para retirarse, condenando a las mujeres a mayores aportes, creando el inestable panorama de las AFAP, ya que nadie garantiza el destino de los aportes obreros, y hasta premiando a los patrones con nuevas exoneraciones, que fuera firmada por Batalla, Didier Opertti, Carlos Pérez Castillo, Luis Mosca, Raúl Iturria, Samuel Lichtenstein, Conrado Serrentino, Federico Slinger, Ana Lía Piñeyrúa, Alfredo Solari, Carlos Gasparri, Benito Stern y Juan Chiruchi, todos representantes de la coalición de gobierno. Por lo que podemos comprobar que ninguno de los partidos tradicionales aprobaron algo a favor de jubilados y pensionistas durante estos períodos democráticos, olvidándose tanto de Carnelli como de don Pepe Batlle, y hasta manteniendo al día de hoy resoluciones del Acta 9 impuesta por la dictadura, y por conveniencia de restricción económica apoyada por cada ministro de Economía que fue desfilando durante estos años.
Hasta un ex presidente quiere utilizar los desaparecidos 400 millones de dólares destinados a viviendas para jubilados, para alquilarles casa donde ellos quieran vivir, distorsionando por completo la filosofía de una ley creada entre pasivos-activos y auténticos políticos sociales, que fuera desconocida hasta hoy, sobre todo por insensibles ministros de Vivienda de su propio partido, confirmando la demagogia utilizada para sus campañas electorales.
Nos quieren convencer sobre la seguridad que gozamos y se olvidan muy rápido del descalabro hecho por ladrones de guante blanco, que fundieron bancos y dejaron un tendal de sufridos ahorristas o de creyentes deudores que les hicieron caso de que no iban a devaluar o la promesa de no crear ningún impuesto, cuando en realidad inventaron 21 nuevos. Y los robos callejeros, las violaciones, las muertes sin aclarar, son noticia de cada día, pero también son responsabilidad de un régimen de gobierno imperfecto. Las cosas no se aclaran con explicaciones tranquilas y buenas, sino que la gente necesita seguridad para vivir tranquila.
Este año descubrieron que el turismo es una industria importante para el Uruguay. Cuántos quisieran tener una Punta del Este propia, y pensar que no la sabemos aprovechar.
Ahora hasta junio tendremos todo un repertorio de versos para el olvido y con promesas de hacer millones de cosas, pero, por favor, por qué no las hacen ahora, si tienen el sartén por el mango, y así como aprueban una sola ley al año, júntense entre todos y aprueben algo que sirva para los uruguayos.
Tienen que darse cuenta que el 7 de diciembre el que decidió fue cada uno de los uruguayos, y como son gobernantes del Uruguay deben cumplir con lo que la gente quiere. Terminen con los versos, dejen de actuar 11 meses con promesas atrevidas. No se molesten si en febrero cada murga los mencionó. Cambien de actitud y aprueben leyes que le sirvan a cada uruguayo, y paren con los odiosos vetos que está utilizando el gobierno de turno.
La cosa es clara: cada uruguaya o uruguayo quiere un gobierno para gobernar todo el año, y en febrero un carnaval para divertirse. Si hay muchas figuras que quieren actuar todo el año, es seguro que van a quedar fuera de concurso dentro de muy poco. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad