La benigna misericordia del Papa no basta
Alí Agca, el ciudadano turco que atentó contra su santidad, el papa Juan Pablo II, acaba de ser indultado en Italia. Según da cuenta el corresponsal en Roma del diario Clarín, la decisión del presidente Carlo Ciampi fue recibida con alegría por el Papa y la Santa Sede.
Como se recordará, en mayo de 1981, Alí Agca realizó cuatro disparos con contra Juan Pablo II, uno de los cuales hirió al prelado.
El episodio tuvo una secuencia insólita unos días después. Argañaraz lo evoca así: «los memoriosos recuerdan que cuatro días después del atentado, por los altoparlantes de la Plaza de San Pedro se escuchó la voz sufrida del Papa: ‘Rezo por el hermano que me ha disparado al cual he perdonado sinceramente’…».
Y aquí viene la clave del inusitado episodio y lo destaca el corresponsal argentino: «Aquel perdón causó conmoción en todo el mundo. Pero se trataba de un perdón evangélico. El Vaticano no interfirió nunca en las decisiones de la Justicia italiana y recién con motivo del Jubileo del año 2000, el Papa señaló al Estado italiano que era favorable a la clemencia, después que el atacante había cumplido casi 20 años de cárcel».
Las líneas de conducta no pueden ser más claras. Movido por su espíritu cristiano y su compromiso con los sentimientos y valores evangélicos, Juan Pablo II reacciona, desde su lecho, con el dolor y las heridas abiertas, con un tremendo gesto de caridad e indulgencia: otorga el perdón a su cruel agresor.
La conducta de las autoridades judiciales italianas transcurre por los cauces pertinentes del estado de derecho. Por eso, no obstante el formidable perdón de la víctima, el orden legal italiano cae severamente contra el agresor al que condena, en una primera instancia, a prisión perpetua.
El perdón constituyó una instancia espiritual, nacida de los sentimientos y la fe del Papa.
El accionar de la Justicia, absolutamente independiente del curso subjetivo del perdón pontificio, se hizo en nombre de la vigencia de un determinado sistema de derechos y garantías, el sistema constitucional y penal vigente en Italia.
Vale la pena guardar registro de esta secuencia significativa de hechos y procedimientos legales.
Sobre todo ahora que en el país el tema del perdón ha adquirido una connotación de actualidad.
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