La preguntita
El ingeniero Lucio Cáceres se muestra presa de un frenesí privatizador que ha derivado en una fiebre licitadora sin precedentes.
Ahora –después del empecinamiento con la terminal portuaria de La Paloma– la compulsión concesionista lo lleva a licitar otros puertos. Piriápolis, Carmelo, Colonia, forman parte del sueño ministerial de ver todo en manos de empresas privadas.
¿Por qué –a pesar de la oposición de dirigentes políticos de distintas tiendas y de amplios sectores de la sociedad– el titular del MTOP se muestra tan obstinado en dejar la operativa portuaria librada al interés de capitales privados?
¿Se propone terminar con la Administración Nacional de Puertos? *
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