La industria frigorífica charquea a los productores
La vaca le pasó la locura al novillo (baja el ganado en el campo y sube en la carnicería).
Terminado el año quisiera informar al sector agropecuario hoy en recesión, que se siguen deteriorando en las faenas los rendimientos de los ganados gordos, aunque debería ser al revés, ya que con la atrasada primavera que vivimos los pastos están fuertemente semillados y es lo que achata la báscula como decía doña Rafaela Villar de Irazábal hace más de 60 años en los pagos del Río Yi.
Desgraciadamente tengo malas noticias, aunque el ministro ingeniero M. Aguirrezabala tira petardos porque aumentaron un 33% las exportaciones de carne sobre el año anterior, pero lo que no dice este gran logro y triunfo de la política gubernamental es que gracias a ese aumento los orientales comen 33% menos de carne en el mercado interno, o sea que lo único que consiguió el agraciado ministro o también ministro gracioso, trasladar de un mercado para otro el tan mentado 33% de aumento descuento.
Como dice el presidente del INAC, ingeniero Vázquez Platero, «los uruguayos están mal acostumbrados, comen demasiada carne». Gracias, ingeniero, por bien acostumbrarnos, sobre todo a los que hemos perdido y no encontrado empleo, a quienes nos redujeron los sueldos, a quienes por suerte nos enseñaron que para qué íbamos a solicitar aumento que renunciamos a pedirlo porque la abundancia indigesta, y tenemos que combatir patrióticamente como hace decenios a la inflación.
Por suerte con la eficaz dirección de nuestras autoridades económicas estamos subvencionando fuertemente al novel mercado de Estados Unidos de Norteamérica, exportando carne picada para hamburguesas a menos de 1.000 dólares la tonelada, mientras Doña Pancha la paga en las carnicerías y o supermercados a 60 pesos, o sea U$S 2 y pico el kilo, o sea U$S 2.000 la tonelada, sin contar que la nuestra tiene el doble de grasa. Por eso digo que los criollos estamos odiosamente, no sé si por el hecho, o por el nombre subsidio, ayudando con nuestro sudor a que los gringos coman carne barata.
Pero mala pata, en seis meses cambiamos alegremente de mercado y nos jugamos todos los boletos a Norteamérica, y fíjense qué conducción a lo Leguisamo solo: apareció del fondo entre el pelotón la loca vaca divertida. Si se parece al cuento del mamao de boliche del senador Mujica.
El tema de los rendimientos de los ganados en la industria frigorífica es de llorar. Primero porque a los productores nadie los defiende como lo vengo diciendo. Las delegaturas de los gremios rurales se parecen a los guapos de las pulperías donde levantan la voz, pero en las reuniones de la Junta Directiva de INAC como en las comisarías bajan el tono con pilas descargadas. Estos días de receso me dio por ojear las actas…
Desgraciadamente me gustaría terminar el año dándole al sector alguna buena noticia, pero les informo:
1 – Que la recaudación para la instalación de las cajas negras sigue aumentando ya que nos retienen U$S 1 por animal faenado, acercándose al medio millón de dólares que es lo que pide la firma dinamarquesa como depósito previo, pero como estamos acercándonos al 6 de enero del Clásico Ramírez y a la carrera de los tres camellos de los Reyes Magos, los dinamarqueses están también pidiéndole al INAC que los estudios jurídicos Lamaison y Asociados por un lado y Posadas y Vecino les hagan una rebajita sobre lo presupuestado, teniendo en cuenta que si el año pasado nos arrancaban la cabeza de la tan mentada licitación, pedían un trato igual que el que practicaba el intendente arquitecto Arana, en la playa Hotel de Carrasco.
Yo digo que si piden que pasen los Reyes Magos pasen también para los productores, que no nos olviden, si quieren pesificar el dólar de hoy a 15 pesos del año pasado, «vamo arriba».
2 – Otra pálida que no me hubiera gustado darles, es que la industria ahora acordó oponerse a que se instalen las Cajas Negras de control, habiendo encontrado el apoyo del «Trepador» ministro de Industria señor Villar. Se lo recuerda como conocido «chauffeur» de campaña electoral primero, diplomático después del triunfo del doctor Jorge Batlle; si se distinguió por los resultados diplomáticos de estos últimos tiempos con la República Argentina, fue traído por sugerencia para arreglar el LATU y entuertos matrimoniales.
3 – En fin, cuando digo que nadie defiende a los productores, estoy en la verdad. Miren ustedes a los consignatarios de ganado, cobrando a diestra y siniestra: los productores les pagamos dos comisiones por año cuando embarcamos algún vagón, el frigorífico les paga todos los días, ¿a quién van a defender? Si no, que le pregunten a Zambrano, que también es operador del presidente Batlle, lo saludo por las fiestas y que se apure, que de ese renglón le queda poco tiempo.
4 – El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca tampoco defiende a los productores, ya que ha desmantelado todos los servicios del Ministerio y ya no tiene posibilidad de controlar la Norma Nacional de Faena por falta de veterinarios en Industria Animal. Es por eso que los frigoríficos pueden evadir impunemente los controles fiscales por un lado, porque robar al Estado en este país no es delito, si no, que le pregunten al presidente de Impositiva, contador Zadiestat, clon del ingeniero Aguirrezabala. Ambos tienen conciencia que la industria frigorífica charquea a los productores rurales en las faenas y evaden alegremente los impuestos. Es por eso que para dar cristalinidad al sistema es que los productores queremos que se implanten las Cajas Negras, supervisadas por las gremiales y por el Poder Ejecutivo, así se matan dos pájaros de un tiro. Pido cristalinidad.
Disculpen ustedes que les pase este aviso a los navegantes, pero la mano viene mal.
Me dirán ustedes que el gaucho Larrañaga puso al vicepresidente de INAC, señor Romero, con quien he solicitado audiencia para que mueva las tabas, para que defienda a los productores, pero como los tres monitos: no oír, no ver, no hablar.
5 – Para terminar porque todas son críticas, García Lagos… pero bien constructivas, pues siempre que critico presento soluciones. Por ejemplo para abaratar la carne al mostrador, redistribución del IVA en la media res, en vez del corte vertical aplicar el corte horizontal, del 14% sugiero se lleve al delantero y huesos al 5% así el Cerro no subvenciona los lomos y pulpas caras del trasero que comemos en Carrasco, y llevar al trasero al 25% que lo puede bien pagar Punta del Este, y si no, que se lo exporte para pagar por lo menos los intereses de la deuda. Además el fisco no pierde, al ministro Alfie le tiró con 1% más así se prende.
La segunda solución que adelanto para solucionar económicamente el tan manoseado tema de las Cajas Negras, es poner el sistema Dinamarqués en una planta frigorífica y el sistema nacional en otra, gratis, que trabajen a rendimiento y libre competencia durante seis meses como les gusta decir a los eficientes economistas. El sistema que más se acomode a nuestras condiciones y sea más económico, supervisado por la Facultad de Ingeniería y un delegado de los productores, cosa ya ofrecida por la gremial de Cerro Colorado, Puntas de Cebollatí, quedará implantado y cobrará a rendimiento; el sistema que no sirva no cobra, cantando y afuera, que se autofinancien.
Con esto los rendimientos serán cristalinos y la recaudación fiscal ídem, y podremos instalar los primeros en el mundo el sistema de trazabilidad grupal que tenemos conectado con el sistema individual ya usado, más ahora que la Vaca Loca traerá cola. Aprovechemos esta última oportunidad para declararnos libre de átomo, libre de Vaca Loca, libre de Aftosa en Uruguay de todo punto de vista natural, hagamos alguna vez algo posit
ivo. Además nos debemos un gran debate nacional, exportemos toda nuestra carne a los diferentes mercados hoy demandantes, y traigamos carne para consumo interno de la región de igual estatus sanitario, lo que abaratará la carne al consumo nacional y marcamos al mismo tiempo la cancha regional, para que no nos tapen los volúmenes de inferior calidad en los mercados mundiales, contrariamente a la filosofía de algunas delegaturas de los productores que recomiendan una alianza con los grandes productores de la región.
Marquemos la cancha mientras podamos, como decía Wilson Ferreira Aldunate: la vaca que no vaya a la garrapata, que sea al revés, que la garrapata vaya a la vaca.
Que pasen lo menos mal posible y que el año que viene nos dé para pagar los intereses y la deuda que tenemos en la puerta. *
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