Las cifras del horror

Cuando el gobierno nos presenta algunas cifras, muchas veces no les prestamos atención, no las entendemos, y hasta las rechazamos. Quizás, porque estamos cansados de que nos digan en cifras lo que sufrimos cada día o porque estamos cansados que nos den números queriéndonos convencer de que el país está mejor, que aumentaron las exportaciones y crece el Producto Bruto Interno.

Todo anda tan bien que la gente no se da cuenta, parece que es una cuestión de sensación térmica y no de realidad.

Este gobierno se ha encargado de darnos un montón de cifras capaces de convencerse a ellos mismos, pero a la mayoría de la gente NO.

Para saber realmente qué pasa con algunas cifras de nuestra zona se han realizado estudios que indican cómo ha evolucionado la pobreza.

Se tomó como método el ingreso de cada hogar, contra el valor de una canasta básica de alimentos (lo que llamamos «línea de indigencia o umbral de pobreza extrema«), o contra el valor de una canasta básica total, que incluye otros bienes y servicios no alimentarios aparte de los alimentos, que es la «línea de pobreza«.

Las líneas de pobreza extrema o pobreza propiamente dicha se establecen en forma relativa al momento de su estudio y definición.

En referencia a esto, un hogar cuyo ingreso sea inferior a estas «líneas», se considera como indigente o bien pobre.

Pero, qué pensamos cuando hablamos de «línea de pobreza extrema» o «línea de indigencia», estamos diciendo que, para un hogar, la canasta básica de alimentos es el conjunto de alimentos que se consideran imprescindibles para una nutrición adecuada, su precio –lo que nos cuesta esa canasta– constituye la «línea de pobreza o línea de indigencia», ya que por debajo de ésta, los ingresos de un hogar son insuficientes.

Pero no solo de pan vive el hombre, otras cosas se tiene en cuenta, aunque al gobierno poco le importe: la vivienda, la vestimenta y calzado, salud, educación, entretenimiento y servicios principales.

Sobre la base de la distribución política-administrativa del departamento de Montevideo, en las 18 zonas se hicieron estudios y se conocen datos por edades y en cada una de estas zonas.

Sobre la base de 100.202 habitantes que viven en la zona 14 las personas por diferentes edades en hogares pobres, en el transcurso de cuatro años es la siguiente:

En el año 1999 de Cero a cuatro años era de 51,99%, en 2000 pasó a 61,96%, en 2001 fue de 57,75% y para 2002 de 63,76%.

Para la franja de Cero a catorce años la evolución en estos cuatro años fue de 49,51% hasta 65,09%, considerando de Cero a diecisiete en el año 1999 fueron de 47,70% hasta el año 2002 de 65,04%.

Para las personas de Sesenta años y más, en el año 1999 era de 14,59% y pasó a 16,06% en 2002.

¿Qué análisis podemos hacer de estos datos? Yo haría dos, primero que los sectores más pobres están sin lugar a dudas representados por las familias jóvenes, de cada diez niños que nacen en nuestra zona más de seis niños nacen en hogares pobres.

El otro sería que para las personas mayores de 60 años, hoy muchos jubilados, son los que de alguna forma están sosteniendo estos hogares, siendo muchas veces el único ingreso familiar.

Es decir que podemos separar estos datos en dos, las familias jóvenes alcanzan los niveles de pobreza de 65% de nuestra zona y para más de 60 años llega a 16%, lo que hace un promedio de 44,44% de pobreza.

Las causas nos llevarían a un análisis de la actual situación de por qué se llega a estos niveles de pobreza.

Será para otra oportunidad, pero quisiera mencionar algunas cifras que sin lugar a dudas también son alarmantes.

En nuestros barrios no estábamos acostumbrados a encontrar tantas personas en situación de calle, de indigencia. Con respecto a esto, los datos son que: de Cero a diecisiete años 2.284, y el total de personas indigentes 4.034.

Por ultimo, queremos solamente comparar estos datos con otros comunales, CCZ 17 (Cerro , Casabó, Pajas Blancas, Santa Catalina, Maracaná, entre otros), tiene 63,35% de pobreza, CCZ 18 (Paso de la Arena, Santiago Vásquez, Sarandí, entre otros), 58,60%, CCZ 10 (Manga, Piedras Blancas, etc.), 56,78%, CCZ 11 (Cerrito de la Victoria, Aparicio Saravia, Marconi, etc.), 54,88%, CCZ 9 (Villa García, Punta de Rieles. Bella Italia, etc.), 49,69%, y luego el CCZ 14.

Estos datos hablan por sí solos, por supuesto que el gobierno no los da a conocer tan repetidamente como otros, pero de una cosa estamos seguros, los que reiteradamente mencionan ellos parecen de otro país.

Los anteriores son los que cada día vivimos nosotros, los que creemos que otro país es posible y habrá que ir cambiándolo, dándole verdaderas soluciones a la gente.

Para empezar a cambiar tenemos que entender, que es posible desde el gobierno nacional construir un nuevo país, porque de eso se trata, de construir con nuevas fuerzas y nuevos caminos con la gente. *

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