Rendición de Cuentas errónea

Al final las presunciones de que las pérdidas ocasionadas por las asistencias financieras a los bancos fundidos, quebrados por cuantiosas estafas de banqueros inescrupulosos, no iban a aparecer en la Rendición de Cuentas 2002, a consideración de la Cámara de Representantes, se hicieron realidad.

No estamos hablando de pequeñas cantidades, nos estamos refiriendo a novecientos diecinueve millones de dólares de asistencias al Banco Comercial, al Banco de Crédito, y al Banco de Montevideo y también de partidas destinadas a dichos bancos a través de la Corporación Nacional para el Desarrollo, que se parece a una colateral de las Islas Vírgenes, más que una empresa estatal bajo régimen de Derecho Privado.

A ello debemos sumar como mínimo Ciento veinticinco millones de dólares para capitalizar al Banco Hipotecario del Uruguay, durante la crisis bancaria.

O sea que el resultado del Déficit del año 2002, a ser aprobado por el Parlamento, no tiene nada que ver con el DEFICIT REAL ocasionado por la bancarrota bancaria y quedará diferida para ejercicios venideros. Se pueden utilizar artilugios jurídico-contables, logrando mayorías regimentadas, pero no se podrá ocultar la verdad. Los criterios aplicados no soportan, desde el punto de vista técnico y legal, una resistencia seria y sustentable.

Si dejamos pasar el oscuro manejo de la contabilidad de la Hacienda Pública sin ventilar el asunto a la luz pública, permitiremos un pésimo antecedente, que luego se utilizará para justificar maquillajes de Bancos y Empresas quebradas. ¿Si el Estado lo hace, por qué no lo puedo hacer yo?

Pero no se puede justificar dicha interpretación ilegal de la contabilización de las pérdidas en cuanto a la imagen internacional de nuestro país, ya que en los datos que figuran en los Cuadros Financieros que se muestran en los Organismos Internacionales, no se admiten estas practicas erróneas de contabilidad.

Nadie puede admitir la ACTIVACION DE LAS PERDIDAS. ¿Cómo pueden figurar en el activo como préstamos, cuando se sabe que una parte sustancial, si no toda, SON PERDIDAS RECONOCIDAS?

Si se efectuaron desembolsos muy fuertes para sostener a bancos quebrados, eso obliga a llevar a pérdida del ejercicio, buena parte de esos gastos.

Al contador que avale esas prácticas contables lo bocharían en cualquier examen de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración.

El criterio de contabilidad con los Organismos Internacionales, que también debiera regir en la Hacienda Pública, salvo que se dejara constancia clara y no encubierta, se hace en BASE CAJA y NO CON CRITERIO PATRIMONIAL, o sea lo que entró y salió de Caja, ingresos reales de Caja y egresos por lo devengado, es lo que se imputa.

De lo contrario los resultados SON TOTALMENTE DIFERENTES a lo que exige nuestra CONTABILIDAD PRESUPUESTAL (Artículos 13 y 83 del Tocaf).

El manejo estirado, tipo chicle, de nuestro ordenamiento legal administrativo financiero, no puede dejarse pasar sin un planteo claro y contundente.

Las partidas para ser asignadas deben tener CREDITO PRESUPUESTAL HABILITANTE.

Aquí no se trata de agravar la crisis, ni de pasar facturas políticas sino de TRANSPARENCIA EN LA ADMINISTRACION PUBLICA. Las cuentas tienen que ser claras y contabilizadas de acuerdo a la normativa vigente en la materia.

No se puede admitir que los informes de los Servicios Técnicos sean modificados por criterios de conveniencia política y peor aún, que se represalie a los funcionarios públicos honestos y competentes, por cumplir con las normas constitucionales y legales.

En lugar de organismos con AUTONOMIA TECNICA, que controlen al Poder Ejecutivo, de acuerdo a una verdadera democracia, nos transformamos en un verticalismo autoritario, que avala cualquier desatino contable.

El Parlamento tiene la palabra. *

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