Los tribunales políticos
La puesta en escena
A raíz de los actos y hechos que involucran, de una u otra forma, al secretario privado del intendente de Montevideo, el Tribunal Arbitral de la Vertiente Artiguista elaboró un informe, aprobado por la Directiva Nacional de dicho agrupamiento político, el 17 de marzo de 2003.
No tengo pretensiones de analizar dicho informe en su totalidad, como lo ha hecho agudamente el director de Brecha, ni efectuar comentarios sensatos sobre lo que no pueden los involucrados explicar, como lo ha hecho algún dirigente frenteamplista en LA REPUBLICA. Solamente deducir una pequeña tercería, para desnudar la hipocresía contenido en el mismo, en virtud de la agresión que he sufrido a través de los años por parte de los responsables de esta comedia, como es dicho informe. Y no es gratuita la calificación. Me detengo solamente en dos puntos que lo invalidan –en mi concepto– totalmente: uno, que la declaración de bienes del investigado no es jurada, es decir, su inexactitud no es punible de acuerdo al Código Penal, no cumpliendo además con la «información histórica correspondiente a los 10 últimos años».
El otro punto es la no investigación acerca de las personas que, según nada menos que el senador Couriel, mantuvieron con él una entrevista en su despacho del Senado, donde «le solicitaron les consiguiera una entrevista con Areán para tratar un asunto relacionado con una deuda tributaria con la IMM correspondiente a una empresa de su propiedad». Agrega el informe que Couriel «se negó a realizar la gestión y puso en contacto al solicitante con el contador Alfredo Asti, director de Recursos Financieros, a quien le correspondía competencia en el asunto, no habiendo recibido nuevas informaciones acerca del mismo». El senador suministró al Tribunal los datos de dos personas y fecha de la entrevista. Curiosamente dichas personas no fueron citadas, como tampoco el contador Alfredo Asti. Con ellos tres hubieran llegado a 30 los testimonios recibidos. Parece obvio que este punto amerita por sí solo la descalificación del mamotreto.
La vieja historia
Todas las «garantías» que recibió el imputado no las tuvo quien habla, quien sufrió dos tribunales «ad-hoc» de la Vertiente Artiguista, cuando, todavía ingenuo masoquista, pensaba que formaba parte de un conglomerado político de personas sanas. El primer tribunal, en 1998: integrado por la procuradora Laura Fernández –hoy edila–, el doctor Germán Lezama, integrante también del tribunal de Areán, y el sicólogo Juan José Bentancor, actual representante nacional. El objeto de la investigación: la adhesión del suscrito a unas denuncias periodísticas, formuladas por otro dirigente en LA REPUBLICA, referidas a la violación del mandato de las bases efectuadas por un delegado de la coordinadora M en un tema puntual. Dichas actuaciones terminaron con la siguiente resolución de la Directiva Nacional de la Vertiente Artiguista, de fecha 30 de mayo de 1999: «Realizar un llamado de atención al compañero Marcelo Filomeno, en su calidad de integrante de esta organización, por el estilo político empleado –manifiesto en la descalificación pública de otro compañero– impropio en un integrante de la Vertiente Artiguista» (El subrayado me pertenece). Por su parte, el Tribunal de Areán estableció, en el ítem 8, que estaba fuera del ámbito de sus competencias «examinar la personalidad, el «estilo» o el trato del denunciado. (El subrayado me pertenece). queda clara la duplicidad de criterio.
El segundo Tribunal con que me honró la Vertiente Artiguista, conjuntamente con el compañero ex edil José Alberto Plorutti, en el año 2000, estuvo integrado por el arquitecto Salvador Schelotto, actual decano de Arquitectura, la edila Teresita Ayestarán y el doctor Felipe Goiriena. Este último de profesión veterianrio, no abogado como confunde Brecha, e «investigador» también de Areán, al igual que el doctor Lezama. El objeto de la investigación: «las actuaciones de los compañeros Marcelo Filomeno y José Plorutti en el proceso de elección de los candidatos a la Intendencia Municipal de Soriano por el Encuentro Progresista-Frente Amplio». La resolución de la Directiva Nacional de fecha 27 de febrero de 2000 fue «disponer la desvinculación de los compañeros Filomeno y Plorutti de la Vertiente Artiguista». Al igual que en el caso del secretario privado de Arana, interín se procesaba nuestro caso en el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio. La Vertiente Artiguista se adelantó también –como ahora– resolviendo antes que el Frente Amplio. A nosotros nos echó, a Areán lo absolvió. Así fuimos nosotros y así va a ir Areán al Tribunal del Frente Amplio. Unos desnudos, otro cobijado bajo el manto de «personalidades» de ¿izquierda?
finalizada hace más de tres años la instancia del Tribunal del FA, nosotros seguimos esperando que el Plenario Nacional adopte una decisión. No sabemos si Areán ya ha concurrido al Tribunal del FA, ni tenemos la menor idea si su caso será resuelto por el Plenario antes que el nuestro. Quizás, como la reprogramación de la deuda eterna, pasemos para las futuras generaciones, las cuales sabrán, sin duda, que el ser humano de izquierda ha dado toda la gama de especímenes, desde «ches guevaras» hasta felones y corruptos, pasando por estúpidos, como nosotros… *
Compartí tu opinión con toda la comunidad