Sin un mango
Hace años se hizo brevemente famoso un tango que decía: «¿Dónde hay un mango, viejo Gómez?». Eran tiempos de escasez, cuando el poeta Raúl González Tuñón oraba a las virgencitas para que le regalaran un traje, porque no tenía.
Hoy se podría componer algo parecido: «¿Dónde hay un peso, viejo Batlle?». La inspiración no ha llegado sola; viene empujada, como si le hubiesen introducido algo candente entre las nalgas, por la pasmosa novedad de los incrementos de salarios y jubilaciones.
Es tan grotesco y tan insultante que he sentido la tentación de creer que es un chiste. O, quizás, que ha sido imaginado como una de aquellas definiciones del surrealismo capaces de hacernos desternillar de la risa: «Los elefantes son contagiosos».
Con subas cotidianas de tarifas, el veinticinco por ciento del poder de compra perdido, el pauperismo de las condiciones laborales y el descenso de la producción, ¿quién le pagará al Estado? Si las cuentas no le cierran a la Tesorería, erizando los vellos de los rubicundos tecnócratas que las revisan, ¿cómo se puede pretender que aumente la recaudación? ¡Si no hay empleo ni consumo! ¡Si ya casi no hay actividad económica! Por la barriga del santo complaciente, ¿Batlle, Atchugarry y Davrieux han enloquecido?
Uno tiembla cuando quienes administran el país actúan como si faltase mucho tiempo para el fin. Una cosa es que la vida en la Tierra dependa del sol, que recién se apagará, según los últimos cálculos, dentro de cinco mil millones de años. Y otra es que la gente, que depende del dinero que le entra, resista seis meses más.
Salvo, claro, que el gobierno ya esté pensando en su reencarnación y haya elegido, como Faulkner, a un buitre. Sería coherente. En la otra vida tampoco tendría que molestase por convencer, ya que no le gustaría a nadie y sería despreciado en todas partes. Pero, igual, ¿por qué elegir un ave tan detestada? Porque, como decía Truman Capote, «hay mucho para decir acerca de la libertad que se obtiene a cambio».
La libertad de seguir haciendo macanas como si tal cosa. *
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