La inflación cede ante la recesión y la estabilización del dólar
La suba del Indice de Precios al Consumo (IPC) se situó en 0,43%, contra 0,97% de octubre, acumulando en lo que va del año un 24,3% y en los últimos doce meses de 24,7%.
Esto lleva las previsiones para todo el 2002 a una inflación de 25% a 26%. En noviembre de 2001 la suba del IPC se había situado en 0,08%.
Tras la devaluación del 20 de junio, los precios se dispararon aunque en gran medida fueron contenidos por una fuerte recesión que tiene como consecuencia que los empresarios trabajen con mínimos márgenes de ganancia para poder seguir manteniendo su actividad.
Durante julio, la inflación había llegado a 4,86%, alcanzado un mes después, en agosto uno de los mayores índices de los últimos 5 años: 5,83.
En setiembre se situó en 3,12% y en octubre fue de 0,97%.
Los incrementos de precios también están contenidos porque el dólar se ha mantenido estable al igual que el petróleo, lo que ha impedido una nueva suba de combustibles.
A nivel del gobierno se había solicitado a los entes públicos que los incrementos de tarifas fueran los mínimos para controlar las pérdidas, ya que las subas de precios que realizan estos impactan fuertemente a la hora de medir la suba del IPC.
No obstante si bien la cifra estimada para este año (entre 25% y 26%), es notoriamente inferior al 40% proyectado tras la devaluación, será el más alto desde 1996, cuando se había cerrado en 24%.
La luz y el agua
La principal incidencia para los guarismos inflacionarios de noviembre fueron producto del ajuste de las tarifas de agua (8%) y electricidad (5,5%), lo que afectó el rubro «vivienda» que sufrió un incremento de 1,8%.
Le siguió «vestimenta y calzado», destacándose el aumento de precios del calzado (4,7%) y de vestimenta exterior (3,9%).
En el caso de otros gastos de consumo, hubieron subas para el papel higiénico (5%), el jabón de tocador (6%), las toallas íntimas femeninas (7%) y los pañales desechables (4%).
En «alimentos y bebidas» el principal incremento fue el del azúcar (11%), mientras bajaron las verduras (13%).
Pobres con más inflación
La inflación de los hogares de menores ingresos fue superior a la que se registra para la totalidad de los habitantes del país.
El estudio de la suba de precios y cómo afecta a los sectores más pobres de la población es realizada por el instituto de estadística de la Facultad de Ciencias Económicas.
Tiene como característica que toma los servicios básicos en todos sus aspectos, por lo que refleja los incrementos o caídas de los precios de los bienes que integran el presupuesto familiar de los hogares con menores ingresos en Montevideo.
En noviembre ese conjunto de precios subieron 1,65%, por lo que el ingreso que permitiría a estos hogares mantener un consumo similar al de agosto de 1999 alcanza los $ 14.620.
Como característica se observa que la inflación para los hogares pobres es superior al del general de la población, mientras que el ingreso que permitiría mantener el consumo de 1999, es superior al ingreso medio de los hogares en general. Como conclusión ha caído drásticamente desde 1999 a la fecha la cantidad de bienes (incluidos alimentos) que ingresan mensualmente en los hogares de menores recursos.
El aumento acumulado de precios en lo que va del año totaliza 23,68% y llega a 24,13% en los últimos 12 meses. Los mayores incrementos se registraron en gastos médicos por la suba de la cuota mutual. En vivienda debido al incremento de las tarifas de agua y electricidad y en alimentos por subas del pan, arroz, refrescos, aguas minerales y cerveza, entre otros. *
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