En Uruguay se pagan por año U$S 2.700 millones para cubrir 825 mil prestaciones
En el país se pagan en total entre las cajas estatales y paraestatales, más de 2.700 millones de dólares por año, para cubrir un poco más de 825 mil jubilaciones y pensiones. En total y se incluyen otras prestaciones como ser seguro de desempleo o seguro de enfermedad, los pagos de todo el sistema alcanzan a U$S 3.400 millones.
El BPS cubre unas 730 mil pensiones y jubilaciones (U$S 2.068 millones), las cajas Militar y Policial 66 mil (U$S 353 millones) y las cajas paraestatales 25 mil (U$S 305 millones). Desglosando las cajas paraestatales la Bancaria paga 14 mil prestaciones, la de Profesionales 9 mil y la notarial más de 15 mil. En promedio por cada prestación el BPS paga al año U$S 2.830; la Caja Bancaria U$S 15 mil; la Caja de Profesionales U$S 9 mil; la Notarial U$S 19 mil, la Caja Militar U$S 5 mil y la Policial U$S 4500.
El año anterior el déficit del BPS (cubierto por el gobierno) se acercó a los U$S 900 millones, mientras que la asistencia a la Caja Policial fue de casi U$S 100 millones y a la Caja Militar de U$S 130 millones.
Esto significa que desde el gobierno se traspasaron casi U$S 1.150 millones, una cifra que es 5,4% del PBI, y 1,5% por encima del déficit general del gobierno del año anterior.
En cuanto a las cajas paraestatales la situación les da por el momento superávit, pero a medida que pasan los años las cifras se acercan cada vez más, para pasar de superávit a déficit. Los superávit en 1997 se situaban de la siguiente manera: Caja Bancaria 21%; Caja de Profesionales Universitarios 17%; Caja Notarial 15%. Pero las cifras para 1998 muestran lo siguiente: C. Bancaria 13% (superávit baja 8 puntos); C. Profesionales 21% (aumenta 4 puntos) y Notarial 19% (baja 4 puntos).
En 1999 y debido a la crisis generalizada del país las cifras de superávit se achicarían aun más. Vale decir que en el caso de la Caja de Profesionales se realizó un plan especial de aportes para veterinarios e ingenieros agrónomos por la crisis del agro y bajaron los aportes a la Caja Notarial por una menor actividad en todo lo referente a transacciones de compraventa.
En la Caja Bancaria el principal problema estaría planteado en el futuro ya que la automatización de las entidades financieras lleva a una menor contratación de empleados, lo que deriva en menores aportes para seguir manteniendo el sistema. A esto debemos agregar que los planes para futuro, en lo referente a la competitividad bancaria incluyen una rápida automatización de casi todas las transacciones. Como un dato interesante se debe indicar que ya hay muchas sucursales bancarias que operan de manera automática a través de cajeros electrónicos para depósitos y retiros y otras «fuerzan» al cliente a operar mediante los dispositivos automáticos, ya que si no cobran pequeñas comisiones por las transacciones, que pudiéndose realizar por los mismos, se efectúen por caja. La situación planteada a nivel de las cajas paraestatales ha llevado a que nuevamente se esté planteando su inclusión dentro del sistema de las administradoras de fondos de ahorro previsional (AFAPs), ya que para muchos, de no ser así, tendrán que recibir el apoyo del Estado dentro de pocos años, cuando comiencen a sufrir déficit.
Cajas estatales
Los números este año en cuanto al déficit del BPS, y las cajas Policial y la Militar, parece que se mantendrán dentro de guarismos de años anteriores. Al revisar las cifras del enero del presente año (últimas disponibles), se observa que en ese mes el gobierno brindó asistencia al BPS por un monto de U$S 93 millones, para cubrir el déficit que posee. Por otro lado la asistencia a la Caja Militar se situó en U$S 18 millones y a la Caja Policial en U$S 10 millones.
En el primer mes del año, la asistencia a la Previsión Social (o sea los tres organismos mencionados) se situó en U$S 122 millones.
Dentro del BPS, y hablando exclusivamente de jubilaciones y pensiones (ya se cubre además, asignaciones familiares, seguro por desempleo, etc.), el déficit es claro en sus tres grandes «cajas»: civil y escolar; industria y comercio y rural y servicio domestico. Antes de ingresar a analizar cada caso en particular debemos indicar los números que a 1998 cubrían cada una de estas «cajas». En el caso de Civil y Escolar las prestaciones eran de 165 mil; Industria y Comercio 337 mil y Rural y Servicio Doméstico 228 ( se incluyen aquí 66 mil pensiones a la vejez). El déficit principal se encuentra en la Caja Rural alcanzando 633%. O sea se recaudaron 644 millones de pesos y se pagaron prestaciones por $ 4,7 millones. Le sigue la Caja Civil y Escolar con un déficit de 58% (ingresos de $ 5.700 millones contra egresos de $ 9.100 millones) y en el caso de Industria y Comercio el déficit alcanza 25% (ingresos 8300 millones y egresos por $ 10.500 millones). El déficit acumulado de las tres cajas totaliza 65%, con ingresos totales por 14.786 millones de pesos y egresos por $ 24.412 millones. Esto hace un déficit de unos U$S 800 millones. Pasando ahora al análisis de las Cajas Policial y la Militar se observa un déficit creciente, el cual se debe cubrir con fondos de Rentas Generales.
En el caso del Servicio de Retiros y Pensiones de la FFAA (Caja Militar), hay que señalar que por ley hay pasividades a cargo de Rentas Generales. Del total de lo pago (U$S 235 millones), el 49% (U$S 120 millones) corresponde a este caso. En la Caja policial se pagaron en 1998 retiros y pensiones por U$S 115 millones. El aporte de activos y pasivos fue de U$S 29 millones, o sea tan sólo el 23%. El resto tuvo que ser puesto por el gobierno central.
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