La tercerización bancaria
El citado informe, titulado «La tercerización bancaria», forma parte del libro de los Dossier, de la revista de AEBU.
Para ingresar en el tema se comienza con una interesante reflexión: «La tercerización llegó al sistema financiero. Se puede tercerizar todo menos lo esencial, dijo un banquero. En efecto. Eso es lo que está sucediendo, tanto a nivel privado como público».
En el referido artículo se explica que las áreas tercerizadas a nivel financiero abarcan una cadena conformada básicamente por tres tipos de tareas: seguridad, transporte de valores y recuento de valores, aunque también se puede observar ese fenómeno en mantenimiento, imprenta y otros servicios, calificados como periféricos.
Transporte
Entrando a detallar, se realiza un análisis área por área y en especial se pone de manifiesto lo referente a un tema por demás sensible: los salarios.
«En el área seguridad o vigilancia la empresa Prosegur (del Grupo Juncadella) casi que monopoliza este segmento. En el sector transporte de valores, desde 1980 funciona la empresa Juncadella, aunque tienen importancia Tecnisegur y Wackenhut; en tanto en recuento de valores funciona la empresa Staffing, vinculada a Juncadella», se explica en el artículo.
Agrega que «también actúan en el sistema financiero algunas empresas de procesamiento de datos como Ediway, que comenzó a funcionar hace algunos años como colateral del banco Comercial. Al parecer –dada la importancia de la información manejada por estas empresas– la tendencia estaría mostrando que los bancos aspiran a reasumir esas tareas con personal propio». «Dentro del mismo grupo Juncadella funciona Datamatic, que suministra software bancario, utilizado sobre todo en la Cámara Compensadora de Cheques (Clearing bancario). En este caso los bancos intentaron sacar a sus trabajadores del Clearing, pero AEBU lo impidió, lo mismo que cuando se pretendieron tercerizar las cajas (con personal de Juncadella)».
Salarios
El tema salarial dentro de los sectores tercerizados no está ajeno del análisis de este proceso. Al respecto se señala que «en general los salarios que se pagan en las áreas tercerizadas son bastante menores que los que se realizan en el sistema financiero formal. Son bajos y eso forma parte ya del mercado del sector».
En el caso del transporte de valores «Juncadella ha sostenido que hay una competencia desleal desde el momento que tuvo que reconocer al sindicato y consecuentemente aumentar los salarios de sus trabajadores. ´Quedamos con costos más altos que las otras empresas´ sostienen. Es que la nueva realidad determina nuevos salarios y otros beneficios para los trabajadores que le genera costos adicionales que otras empresas del rubro no tienen».
Dentro de este punto también se suma el referente al transporte de valores. «El comienzo de la irrupción de estas empresas se registró durante la dictadura», se señala en el artículo. Agrega que «desde el Ministerio del Interior de la época se resolvió iniciar una serie de chequeos de los blindados (N.d.R: camiones) de los bancos, lo que provocó el descarte de las unidades por parte de las autoridades de la época para favorecer la aparición de una empresa que solucionaba la ´´dificultad´´: Juncadella y Musso. Aquellos blindados descartados fueron adquiridos por Juncadella e inmediatamente habilitados para cumplir con las tareas de transporte de valores». En cuanto al personal se manifiesta: «Se trata de funcionarios clave y de extrema confianza para la empresa, ya que obra en su poder el conocimiento del movimiento real del dinero y oro (remesas al exterior), elementos que constituyen áreas de extrema sensibilidad para el sistema. Por su parte Staffing (recuento de valores) es en realidad un propio tesoro de Juncadella y los bancos, de hecho, tienen parte de su encaje técnico en su custodia».
Ampliar la organización
Frente a estas realidades, AEBU decidió sobre mediados de la década de los 80 decidir el alcance de su organización, es decir si se enfrentaba a la tercerización por no considerar al nuevo personal como bancario o ampliar el gremio a las diferentes fases del negocio financiero. La decisión fue entonces una ampliación, comenzándose una campaña en tal sentido en 1987. Pero el proceso no era simple. Según se explica «esto era naturalmente resistido por la ´base´, dado el carácter de policias o militares de gran aprte del personal de seguridad. Por otro lado, este personal está regido en gran parte por criterios de trabajo que rayan lo militar». Esta situación es complementada por otra. «El personal de la custodia de los bancos que atiende además todo el sistema comercial es de gran rotatividad y magros salarios», se señala. La situación al año pasado mostraba que el 40% de los remeseros y choferes pertenecen a AEBU, mientras que a este gremio ingresó el personal de Staffing. Sobre los funcionarios de esta última empresa se indica que «era un funcionariado muy mal pagado, desempeñaba el trabajo en condiciones pésimas, haciendo el recuento de dinero sobre mesas con caballetes, expuestos a los gases de los blindados y carecían de quebranto de caja, entre otras situaciones». El gremio destaca que su intervención logró triplicar el salario por hora y mejorar las condiciones laborales. Con respecto a Juncadella se indica que se obtuvo para su personal un convenio laboral, renovable cada tres años.
Compartí tu opinión con toda la comunidad