Socios del gobierno en el Comercial recomiendan no invertir en Uruguay
El riesgo país de Uruguay, medido por República AFAP, se situó en 1.703 puntos básicos, incrementándose 3% (56 puntos) con respecto al cierre del jueves. Uruguay junto con Argentina pasó a ser de los países más riesgosos del hemisferio para los inversores.
Si bien la operativa fue escasa, tanto a nivel local como internacional, la actitud de los inversores fue netamente vendedora. Según se señaló a LA REPUBLICA esta actitud es asumida por el temor de que la deuda se termine reestructurando o el país entre en moratoria de pagos.
La caída en los valores promedios de los bonos globales es de un 45% desde comienzos de año, lo que implica severas pérdidas para los inversores. Claro que del otro lado están aquellos que se favorecen ya que compran muy barato y esperan a una mejoría a nivel nacional para después pasar a venderlos a un precio superior.
Socios del gobierno
JP Morgan es uno de los dueños del Banco Comercial, pero ahora decidió quitarle toda calificación a la deuda del país. «Vendimos todos nuestros valores (de Uruguay) en cartera», dijo JPM en una nota de investigación. La cartera modelo de JPM incluía el bono de referencia de Uruguay, con vencimiento en 2012, que cotizaba a 50,50% de su valor nominal, con una pérdida de valor de 49,50 por ciento este año.
«La caída de las reservas entre junio y julio sugieren que los depósitos continúan cayendo… (a pesar de) desembolsos del FMI», dijo el banco.
La semana pasada la agencia calificadora de riesgo Moody’s Investors Service rebajó dos escalones la nota de la deuda soberana uruguaya a B1, una inusual rebaja, cuatro escalones por debajo del grado de inversión. Uruguay tenía grado de inversión hasta comienzos de año, lo que le permitía al país acceso al crédito en condiciones muy ventajosas.
En mayo Standard and Poor’s bajó la nota de Uruguay a BB, un escalón por encima de la nota de Moody’s. Por su parte, Fitch Ratings califica a Uruguay con B+, equivalente a la nota de Moody’s.
Dólar al alza
Una semana complicada espera al mercado cambiario. Si bien en el circuito financiero se señala que por la altura del mes tendría que haber una tónica vendedora, la incertidumbre que existe en la plaza local lleva a que pueda ocurrir una súbita alza en el billete verde. Se estima que por ejemplo Ancap aún no ha anunciado el aumento de combustibles (que será entre 8% y 12%) debido al temor de que a inicios de la semana que viene la moneda norteamericana pegue un salto que obligue a una nueva rectificación del precio de los combustibles en pocos días.
La coincidencia a nivel técnico es que el dólar debería estar valiendo como mínimo 30 pesos. Si esto no ha sucedido es por las constantes licitaciones que de letras en pesos realiza el Banco Central.
Prueba de ello es lo acontecido ayer.
Se vendían $ 300 millones de licitaciones anteriores. El BCU licitó una cifra similar (lo cual implica mantener el grado de iliquidez) y aún así el billete verde se incrementó 3,5%.
A nivel interbancario cerró a $ 23,80 y $ 23,85, mientras en las pizarras del BROU la cotización se situó en $ 25,80 (a la venta). La operativa fue reducida transándose unos U$S 5 millones.
Las licitaciones del Central (a 3 días) se efectuaron a las 13 y 30 (apertura del mercado) por $ 200 millones pagándose una tasa máxima de 130% y una media de 102%. Ya sobre el cierre, a las 16.50 y tras un pequeño impulso comprador hubo una nueva licitación, esta vez por $100 millones, con una tasa máxima de 113% y una media de 110%.
Asimismo el BCU informó que además de las licitaciones diarias efectuará otras prefijadas, con mayores plazos. La primera será el próximo martes 23 a 28 días, licitándose $ 100 millones.
Todos estos elementos llevan a pensar en que el dólar mantendrá su tendencia al alza, quizás con algún salto brusco la próxima semana.
La devaluación acumulada en el mes es de 29%, mientras que en el año llega al 51%.
Baja en reservas
El Banco Central del Uruguay difundió ayer que las reservas cayeron 1,77 %, a 1.051 millones de dólares entre el 16 y el 17 de julio, y acumulan un descenso de 28,5% por ciento desde el 1º de julio y de más de 65% desde comienzos del año.
El último informe del BCU muestra una caída constante en las reservas, producto del pago de compromisos, asistencia al gobierno central y retiros de instituciones bancarias.
Los bancos uruguayos perdieron casi 30 por ciento de sus depósitos en lo que va del año. El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un préstamo de 1.500 millones de dólares en junio para responder a la crisis de confianza sobre la economía, en especial para atender a los bancos con problemas de liquidez, que se agregaron a un crédito ya existente de 769 millones para el bienio 2002-2003. De estos fondos, Uruguay ya recibió unos 650 millones.
La economía uruguaya se contrajo 10% en el primer trimestre del 2002 comparado con el mismo período del 2001. *
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