La población duda sobre la fortaleza del sistema financiero tras fraudes corporativos

Déficit de Estados Unidos será este año de 165 mil millones de dólares

La Casa Blanca pronosticó que su déficit presupuestario de 2002 será de 165.000 millones de dólares y que luego disminuirá a 109.000 millones en 2003 y a 48.000 millones en 2004.

El gobierno volvería a registrar un superávit, de 53.000 millones de dólares, en el año fiscal 2005, después sería de 60.000 millones en el 2006, y de 84.000 millones en el 2007. Para el período 2003-2012, la Casa Blanca pronostica un superávit total de 827.000 millones de dólares.

Por otra parte se supo la existencia de una caída del índice de confianza de los hogares estadounidenses en julio, lo que refleja el impacto del desmoronamiento de la Bolsa y los escándalos financieros, podría frenar el consumo y comprometer la incipiente reactivación económica, según economistas.

El barómetro de confianza de la Universidad de Michigan, publicado este viernes, cayó 5,9 puntos a comienzos de julio, a 86,5 puntos, contra 92,4 en junio. Se trata del nivel más bajo desde noviembre pasado de este índice, que se situaba en 96,9 puntos en mayo.

La baja de la moral de los consumidores en Estados Unidos es la consecuencia «del derrumbe de las bolsas y de los casos de manipulación del balance de las empresas», comentó Ian Morris, un economista de HSBC Securities.

Una gran cantidad de estadounidenses se ha dado cuenta que perdieron mucho dinero, al menos en los papeles, al recibir a comienzos de julio el informe de actividad de sus fondos privados de jubilación para el segundo trimestre, observó John Silvia, el principal analista de la firma de corretaje Wachovia Securities.

«Angustia financiera»

Este sentimiento de empobrecimiento se contrasta con el efecto de enriquecimiento de los hogares durante el período de expansión y exuberancia bursátil de fines de los años 90, que había acostumbrado a los estadounidenses a enormes rendimientos sobre sus colocaciones, añadió.

«El riesgo es que esta angustia financiera subsista durante mucho tiempo, lo que tendría un impacto devastador sobre los gastos de los estadounidenses y terminaría por hacer caer nuevamente a la economía en una recesión», agregó Silvia.

El consumo genera los dos tercios del Producto Interno Bruto (PIB), recordó.

Los parámetros económicos están por el momento aun bien orientados, como lo mostró el alza de 1,2% de las ventas minoristas en junio, anunciada el viernes por el Departamento de Comercio, subrayó el analista de Wachovia.

Cita también la firmeza del mercado inmobiliario, estimulado por la debilidad de las tasas de interés a largo plazo, y la recuperación del sector manufacturero, ayudada por la depreciación del dólar. Es así que el crecimiento debería situarse en promedio entre 2 y 2,5% este año. Pero dado el impacto muy nefasto de la baja de los precios bursátiles sobre la confianza de los consumidores y de los inversores, la cuestión que se presenta ahora es saber cuándo se detendrá este movimiento, señaló Sal Guatieri, un economista de Bank of Montreal en Chicago. El índice de la Universidad de Michigan que mide las expectativas de los hogares en un período de tres a seis meses, cayó en más de nueve puntos en julio.

«Podríamos llegar a un punto a partir del cual los consumidores decidan no abrir más su monedero, lo que volverá la recuperación económica muy anémica en el segundo semestre», predijo Sal Guatieri. Está claro, para el conjunto de estos economistas, que la situación económica actual no va a dejar a la Reserva Federal (Fed, banco central) insensible.

«La caída de la confianza de los consumidores aumenta la posibilidad de una baja de las tasas directrices de la Fed en la próxima reunión de su comité de política monetaria el 13 de agosto», estimó Sal Guatieri, que estima que la probabilidad de una acción de este tipo es de 50% por el momento.

La tasa clave de la Fed, la interbancaria de 24 horas, se sitúa desde diciembre en 1,75%, su nivel más bajo en 40 años.

«Pero si la caída de los precios bursátiles continúa, es entonces muy probable que la Fed flexibilice nuevamente su política monetaria», estimó John Silvia. Según él, hay tres condiciones para una acción de este tipo: el débil potencial de crecimiento, la fuerte caída de los mercados y una inflación casi inexistente. Sin embargo, el presidente de la Fed, Alan Greenspan, aprovechará su intervención en el Congreso el martes para esforzarse en tranquilizar a los consumidores e inversores sobre el hecho de que el sistema financiero estadounidense se mantiene sólido a pesar de los escándalos contables de algunas grandes sociedades (Enron, WorldCom), previó John Silvia. *

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