La Coface, de origen francés, guía las inversiones galas en todo el mundo

Aseguradora mundial de riesgo para empresas  califica a Uruguay como "país especulador"

El último de estos escalones es el «D», y al llegar al mismo se recomienda que las empresas francesas se retiren de ese país.

La Coface es una compañía privada de seguros que garantiza y a administra por cuenta del Estado francés los riesgos comerciales y políticos que corren las empresas de esa nacionalidad. Las calificaciones de la Coface (filial de Natexis Bancos Populares), tercer asegurador-prestamista mundial y primero en Francia, miden el nivel promedio de riesgo de cesación de pagos presentado por las empresas de un país.

Según su último informe Uruguay registró una recesión del 10% en el primer trimestre 2002, tras tres años de recesión. El país depende mucho de sus dos vecinos, Argentina y Brasil, «adonde están destinadas el 40% de sus exportaciones». «La caída del peso uruguayo fragiliza las empresas endeudadas en dólares y también podría aumentar las tasas de endeudamiento público, en fuerte progresión en los últimos años», según la Coface.

Uruguay quedó a la altura de Venezuela, Tanzania, Irán, Brasil y Paraguay, entre otros.

En un informe ampliado se destaca que debido a la crisis argentina, Montevideo «no es más el refugio de los capitales argentinos y varios bancos se encuentran con dificultades financieras». Agrega que los problemas dentro de la coalición de gobierno y las tensiones sociales podrían demorar el proceso de liberalización de la economía.

Como signo positivo se indica que la mayor devaluación y la caída del salario posibilitará una mayor competitividad, destacándose también el apoyo del FMI.

Las principales inversiones francesas en Uruguay pasan por telefonía internacional, gas a domicilio, bancos y la industria automotriz.

La emigración

La guía que da Coface es fundamental para las inversiones francesas en el exterior. La baja de calificación de Argentina (está en el escalón «d» o sea ultra especulativo), provocó la salida masiva de empresas de capital francés, entre ellas bancos.

Para Uruguay, Coface ve como puntos falibles una gran dependencia de Brasil y Argentina, un elevado nivel de deudas en dólares, un aumento «notable de la deuda pública» y una balanza comercial deficitaria, principalmente porque la base del comercio exterior es la producción agrícola.

También destaca la falta de inversión y la de reformas estructurales, entendiéndose como tales las que aún permanecen en manos del Estado, en áreas como comunicaciones, agua, energía y combustibles.

Otro aspecto no menos importante es que la mano de obra calificada está emigrando del país a causa de la situación económica.

Pero no sólo esta entidad francesa bajó al calificación de Uruguay. También lo hizo con Brasil, Paraguay y Venezuela. Las calificaciones de Brasil, Paraguay y Venezuela, atribuidas por la Coface, pasaron de «B bajo vigilancia negativa» a «C».

En Brasil, «en 2001, el crecimiento se desaceleró fuertemente (recesión en los últimos tres trimestres) a raíz de la baja del crecimiento mundial, de la crisis en Argentina, de la escasez energética y del alza de las tasas de interés a nivel interno», indicó la Coface en su comunicado.

«El aumento de los intereses de la deuda externa profundizó el déficit de la balanza corriente (brasileña), pese a la aparición de un excedente comercial. A pesar del final de los racionamientos de electricidad, los resultados de los primeros meses del año 2002 fueron decepcionantes y muestran la ausencia de una reactivación económica», subrayó el comunicado.

«Más preocupante todavía, con una necesidad de financiamiento exterior importante, Brasil sufre el giro negativo de confianza de los mercados. La progresión en los sondeos del principal candidato de la oposición (para las elecciones presidenciales de octubre) aumenta la incertidumbre política en un contexto en que los pésimos resultados de las bolsas occidentales incita a los inversores a ser más selectivos», continuó.

«La caída de la moneda (el real) y el alza de las tasas de interés a raíz de esa desconfianza debilitan las cuentas públicas, pesan sobre la actividad y fragilizan a las empresas endeudadas en dólares», explicó la Coface respecto a Brasil.

Venezuela y la política

En cuanto a Venezuela, el organismo francés dijo que rebajó la nota «a raíz del deterioro de la situación en el país, ya que la crisis política y la crisis económica se alimentan mutuamente. Esta situación crea un ambiente muy desfavorable para las empresas y es susceptible de originar un incremento de ceses de pagos y del número de quiebras». «Tras el fallido golpe de Estado del pasado mes de abril, la vuelta del presidente (Hugo) Chávez con el apoyo de las clases más pobres estigmatizó las divisiones políticas (…). La oposición intenta suprimir el margen de maniobra del gobierno, mientras la economía sigue desacelerándose y aumenta el déficit público», explicó la agencia francesa.

«Aunque la depreciación del bolívar, que se aceleró desde hace dos meses para alcanzar un 40% respecto al inicio de la libre flotación en febrero, permite contener el déficit público, constituye un obstáculo suplementario para las importaciones y la eventual reactivación de las actividades en un país que depende fuertemente de las importaciones», según el comunicado.

Paraguay, por su parte, sufre fuerte depreciación del guaraní y hay un limitado acceso del país a financiación exterior. *

Riesgo Especulativo Coface Categoría «C»

Angola C

Azerbaidjan C

Brasil C

Congo C

Côte d’Ivoire C

Etiopía C

Ghana C

Guinea C

Indonesia C

Irán C

Jamaica C

Kazakhstan C

Kenia C

Líbano C

Libia C

Mauritania C

Mozambique C

Myanmar C

Nigeria C

Paraguay C

Rep. Centroafricana C

Rumania C

Siria C

Tanzania C

Chad C

Togo C

Turquía C

Uruguay C

Venezuela C

Vietnam C

Yemen C

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