El déficit del PBI fue de 5,2%
El proyecto de Rendición de Cuentas señala que el déficit en las cuentas públicas durante el año 2001 fue de 12.963 millones de pesos (unos 972 millones de dólares según la cotización promedio del período), equivalente al 5,2% del Producto Interno Bruto (PBI), reveló el gobierno.
La presidencia uruguaya anunció la revisión del déficit -que anteriormente establecía que el saldo negativo era de 826 millones de dólares, un 4,1% del PIB-, en su mensaje al Parlamento: «El Estado de Resultados del Ejercicio 2001 presenta un déficit de $ 12.963:443.000, lo que representa aproximadamente 5,2% del Producto Bruto Interno generado en dicho año», informó. Precisó asimismo que «esta cifra incluye el resultado del total de operaciones».
«Este resultado refleja las dificultades que debió enfrentar la economía por tercer año consecutivo y en particular el marcado descenso en la recaudación y la decisión de mantener un nivel acotado de gasto a lo largo del ciclo económico, ajustándolo lo necesario para no comprometer la posición de solvencia financiera que el país ha ganado a lo largo de la última década», detalló.
Así de sencillo es la explicación oficial de la profunda crisis que vive el país donde se habla de una posición de solvencia financiera que es muy poco creíble y en la que no se alude a la inexplicable ausencia de políticas de reactivación económica durante estos tres años por apego a dogmas económicos traspolados de economías totalmente diferentes.
El articulado presentado es la adecuación fiel de los acuerdos (de las exigencias) con el FMI que, en definitiva, es quien en la práctica define la política económica que debe seguir el país.
El proyecto de ley incluye reformas en la estructura del Estado exigidas por el organismo multilateral para desembolsar más fondos para enfrentar los efectos de la aguda crisis, y también la supresión o fusión de ministerios y la reestructuración del servicio exterior, entre otras propuestas.
También contempla topes para los salarios del sector público, la venta de acciones de Pluna, la supresión del Instituto Nacional de Colonización y la reducción del número de directores de los entes autónomos.
Con estas medidas, el gobierno pretende ahorrar anualmente unos 260 millones de dólares y bajar así el déficit a 2,5 por ciento del Producto Interno Bruto, de 5,2 por ciento en diciembre de 2001.
Este trimestre va a ser muy duro
La economista Gabriela Mordecki fue consultada por LA REPUBLICA y si bien aclaró que no había tenido la posibilidad de estudiar a fondo el proyecto de ley, su primera lectura es que «se trata de la misma postura que ha venido desarrollando el gobierno en sus anteriores ajustes (fiscales) basado en el achique del Estado, ajuste de los gastos e introducción de reformas estructurales, se trata de un retorno a viejos planteos pero presentados de otra forma».
Mordecki recordó que no hay posibilidad de efectuar muchas variantes ya que de no aprobarse, el gobierno no contará con los recursos planteados y seguirá vigente el anterior presupuesto.
Advirtió además que esta propuesta del gobierno aparejará de inmediato mucha conflictividad.
«Se quiere impulsar la inversión privada a través de la concesión de obra pública, pero es bueno recordar que eso lleva tiempo, no olvidemos que esta Rendición de Cuentas entrará en vigencia en enero de 2003″.
Resaltó que hasta ahora ha encontrado ciertas «contradicciones» ya que al asumir el Dr. Batlle, sostuvo que intentaría hacer crecer el país hacia afuera, pero «con el intento de derogar la devolución de impuestos a los exportadores no se iba por esa línea, ya que las cosas no son tan rápidas, por más que se mejore la relación cambiaria a los tres días no se pueden quitar los reintegros, la economía no funciona así, tiene sus tiempos».
Por otro lado precisó que «la inversión privada va a demorar en llegar al país ya que no alcanza con la promoción que se realiza, puesto que la inestabilidad de la región hace que el inversor espere a que se aclare la situación.
Quien invierte viene a aprovechar una materia prima para exportar a la región, ya que ellos miran el mercado regional porque el nuestro es demasiado chico, de manera que en una región convulsionada, insegura, no se invierte».
Finalizó advirtiendo que el tercer trimestre, que comenzamos ahora, «también va a ser muy duro». *
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