Los más perjudicados fueron los operarios de más baja calificación

Apertura no fue beneficiosa para los trabajadores

El trabajo, desarrollado por los economistas Marcel Vaillant, Adrián Fernández y el sociólogo Ruben Kaztman, presenta un diagnóstico del desarrollo humano en el país, relaciona la reforma comercial que implicó cambios en la estructura productiva y el mercado de trabajo y finalmente enumera los impactos sociales que han causado los cambios en el mercado de trabajo, que han generado una nueva pobreza en el país.

El economista Marcel Vaillant dijo a LA REPUBLICA que hay tres hechos que resumen lo que ocurrió con la actividad productiva después de la apertura comercial.

«En principio hubo un aumento muy notorio en toda la economía, en particular de aquella más sometida a la competencia internacional. En segundo término, hubo un cambio en el mercado de trabajo de los trabajadores de baja calificación, donde hubo una gran destrucción de los puestos de trabajo asociados al proceso de apertura comercial y asociado también a un ritmo más intenso de incorporación de progreso técnico en los noventa, sesgado a usar más trabajo calificado y menos trabajo de baja calificación. En tercer lugar, desde el punto de vista salarial, redundó en una mayor dispersión salarial (aumento en el salario de los trabajadores de mayor calificación en relación a los de baja calificación)», aseguró.

El experto en comercio internacional sostuvo que en Uruguay los trabajadores de baja calificación tienen una importancia relativamente alta en el mercado de trabajo (son más de la mitad). Consideró que «el desafío es cómo diseñar políticas activas en materia de empleo sin contradecir los incentivos originales (hacer reversiones proteccionistas para crear más empleo significaría un costo de eficiencia que sería volver atrás)».

El documento agrega que hay dos direcciones fundamentales de cambio. «La primera tiene que ver con los trabajadores de baja calificación que ya están en el mercado de trabajo y, la segunda, con las nuevas generaciones que se incorporarán a él. Con respecto a los primeros, los ámbitos de acción comprenden capacitación, oportunidades de empleo y protecciones sociales, aunque es probable que los esfuerzos de capacitación y creación de puestos de trabajo para estos grupos no alcancen a evitar crecientes fenómenos de exclusión social». «Con relación a la segunda dirección de cambio, resulta indudable que el país debe hacer una apuesta a la formación de los recursos humanos.

Esto requerirá adaptar las políticas educativas y las instituciones de enseñanza a los nuevos ritmos y realidades, y en general desactivar los mecanismos que estimulan la deserción temprana entre los adolescentes y generar en ellos visiones de bienestar futuro y proyectos de vida vinculados a sus propios progresos en el conocimiento», agrega.

Indica que para que la apertura comercial resulte beneficiosa, «es necesario considerar los efectos distributivos que provoca y observar los mecanismos que convierten en ganancias particulares las ganancias agregadas que se han generado para el conjunto de la economía». «El desafío de la política económica es lograr mejoras de bienestar en individuos o grupos sociales sin que al mismo tiempo se deteriore el bienestar de ninguno de los demás grupos o individuos. Esta mejora es realizable sólo en teoría y debe implementarse en forma efectiva». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje