En el primer trimestre de este año hubo un total de 21 conflictos, en los cuales se involucraron 61.406 trabajadores y se perdieron 35.793 jornadas laborables completas, según el informe de Ucudal.
El 71% de la conflictividad fue por conflictos de rama y el 29% restante por conflicto de empresas. No se registró en este perÃodo ningún paro general, aunque sà un paro sectorial (23 de marzo) de cuatro horas en el sector industria, cuya principal demanda fue el reclamo de creación de fuentes de trabajo.
El 74% de la conflictividad se registró en el sector privado y el 26% en el sector público.
De enero a marzo el sector de mayor conflictividad fue la salud, cuya situación es calificada en el informe como “crÃtica”. Se recuerda que en diciembre del año pasado cerró una mutualista (Uruguay-España), mientras el sector pasa por una situación calificada como “grave”.
La industria es el segundo sector en cuanto a la conflictividad, con 25% de todos los conflictos del trimestre.
Además del paro parcial realizado por este sector, hubo conflictos en la metalúrgica, por despidos y en empresas (como Conaprole) por reestructura interna.
En tercer lugar está la construcción y en la administración pública. En este último caso los principales conflictos fueron en intendencias y el BPS.
El 55% de las causas de conflictividad fue por demanda de empleo, reclamando el mantenimiento de fuentes de trabajo y estabilidad laboral (caso del paro en la industria y en los conflictos registrados en la salud privada) o en rechazo de despidos como en la empresa metalúrgica CIR y en varias obras en construcción.
Como un caso especial se toma el conflicto de Gaseba ya que si bien se desarrolló desde diciembre del 99 a febrero de este año, el mismo se generó años atrás.
La segunda causa de conflictividad, que abarca un 36% del total, fue la demanda de mejores condiciones de trabajo, destacándose el transporte, tras varias rapiñas y en la construcción por accidentes laborales. Como ha ocurrido desde el año anterior la demanda de aumentos salariales generó pocos conflictos, tan sólo 4% del total.
El documento de Ucudal realiza también un comentario con respecto a la conclusión del mandato del presidente Sanguinetti. Si bien generalmente cuando concluye un perÃodo de gobierno no se efectúan cambios importantes, se califica la transición como algo atÃpico.
Esto se debe a que en enero y febrero, en el área laboral hubo cambios importantes que “generaron tensiones superiores a las esperadas”.
Dentro de estas medidas se encuentra la suspensión de la contratación de cursos de capacitación de trabajadores, por parte de la Dirección Nacional de Empleo (Dinae). La polÃtica de recalificación profesional es conducida por la Dinae, cuyo director preside la Junae, organismo que administra el Fondo de Reconversión Laboral.
La mayor demanda de cursos por aumento de los trabajadores en Seguro por Desempleo hizo que se contrataran cursos por un monto superior a lo que tenÃa el fondo, generándose un déficit de entre 200 mil y 300 mil dólares mensuales. Esto genera problemas hasta setiembre de 2000. La suspensión de la contratación de nuevos cursos llevó a la renuncia del director de la Dinae.
Antes de irse Sanguinetti dejó para los trabajadores otros dos decretos.
Uno de ellos es referente al descanso intermedio y otro a la definición del salario vacacional como prestación no remuneratoria.
Sintéticamente el primer decreto (descanso) señala que desde ahora el trabajador en su descanso de 30 minutos debe permanecer dentro de la empresa a la orden del empleador.
En referencia al segundo (salario vacacional) se indica que el mismo no entrará para el cálculo del medio aguinaldo, lo que sin duda provocará una disminución en el mismo.
Para la mesa de abogados del PIT-CNT ambos decretos fueron considerados como “una aberración”.
Para la Ucudal “todo indica que este año será de elevada conflictividad, tal como lo fue 1995, tanto en el sector público como privado”.
En el primero por el tema de la discusión del presupuesto y en el sector privado por la rediscusión de los convenios salariales. Uno de los sectores más conflictivos que se podrÃa presentar serÃa la construcción, ya que varios empresarios de esta rama dudan con respecto a la concreción de un nuevo convenio salarial.
A todo esto se agrega la Ley de emergencia y los capÃtulos referidos a algunas áreas como Conaprole o a nivel estatal el puerto.
“La decisión del Presidente, doctor Batlle, de encontrar una solución al tema de los desaparecidos ha tenido respaldo en dirigentes sindicales, que en años anteriores habÃan reclamado de parte del gobierno una actitud más decidida en este tema. Sin embargo, no parece probable que este hecho logre hacer olvidar la multiplicidad de temas, incluidos los salariales, en los que las diferencias son muy grandes”. En conclusión, en el sector público como privado se acumulan factores conflictivos que provocarán medidas sindicales durante todo el año. Es difÃcil que en 2000 existan condiciones para lograr avances significativos en el diálogo socialll, tema que, sin embargo, de ser bien definido, puede originar, quizás a partir del próximo año, un nuevo tipo de relacionamiento laboral”, concluye el informe.
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