El Mercosur emprende una ardua negociación con Europa
Tras una serie de reuniones que culminaron ayer en Buenos Aires no se lograron muchos avances, pero para los participantes es un hecho que el acuerdo se logrará antes de la fecha indicada. Es que ambos bloques necesitan de manera imperiosa hacer crecer su comercio, en medio de una «embestida» que lleva adelante Estados Unidos para lograr una zona de libre comercio con la región.
Si bien las conversaciones entre el Mercosur y al Unión Europea no fueron fáciles, se llegó al entendimiento que las mismas deben continuar. Pero parece que no todo es fácil.
«Los europeos tienen menos cintura que un tonel», dijo a la agencia Reuters un enojado negociador uruguayo, que prefirió el anonimato, en referencia a una supuesta falta de diplomacia por parte de la UE.
A pesar de estos comentarios, para algunos muy «uruguayos», se desea llegar a un acuerdo y para reafirmar esta voluntad se hizo presente en Buenos Aires el canciller de francia, Hubert Vedrine, quien se entrevistó ayer con el presidente Batlle en una breve visita realizada a Uruguay.
En la conversación con Batlle uno de los temas prioritarios fue el agrícola, ya que Francia lleva adelante una práctica de colocar altos subsidios a su producción lo que distorsiona el mercado internacional.
Batlle como en otras ocasiones, hizo saber a Vedrine su desconformidad con esta política gala.
Un gran bloque
De llegar las negociaciones a buen puerto, el Mercosur y la UE conformarían el mayor bloque comercial del mundo, con un mercado de 680 millones de consumidores. Las disputas en Buenos Aires surgieron debido a dos cuestiones que Europa quiere poner sobre la mesa de negociaciones pero el Mercosur esquiva: propiedad intelectual y compras gubernamentales. El primero se refiere fundamentalmente a la vigencia de las patentes industriales y de laboratorios de las compañías europeas, que en algunos países latinoamericanos no son respetadas.
Con compras gubernamentales, la UE se quiere asegurar de que sus empresas estén en igualdad de condiciones que las del Mercosur cuando se presenten a licitaciones locales. «Se avanza pero con dificultades», explicó el subsecretario general brasileño de Asuntos de Integración, Economía y Comercio Exterior, Jose Alfredo Graca Lima.
Los «cortocircuitos» surgidos en la primera fase de las negociaciones, que este año continuarán con un encuentro durante junio en Bruselas y en el segundo semestre en Brasil, son apenas el prólogo de una serie de disputas que seguramente comenzarán a surgir a partir del año próximo.
Según la agenda de las negociaciones, las primeras conversaciones se centran en los sectores no arancelarios del intercambio, para abordar la cuestión de los aranceles a partir de julio de 2001. Los dos bloques tienen profundas diferencias sobre el complejo tema de las tarifas a las importaciones de diversos productos y los subsidios.
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