Cultivos de verano presentaron un incremento importante
En girasol se ha sembrado más del doble que la última zafra ya que las informaciones señalan que son 103.6 mil hectáreas (mientras que en la última zafra se alcanzó a sembrar solamente 48,8 mil hectáreas).
En cuanto a la soja, serán 32 mil hectáreas lo cual significa que se llega a la mayor superficie registrada en muchos años. Valga como referencia que fueron 14 mil hectáreas las que se sembraron el año pasado.
La siembra de maíz se mantiene en niveles similares a los de los años recientes, en tanto que en el sorgo granífero se registra una marcada disminución del área, menos de la mitad de la zafra anterior y la menor de los últimos diez años con excepción de la zafra 99-2000 que se realizó en condiciones de intensa y prolongada sequía.
Según informa la Dirección de Estadísticas Agropecuarias no se han detectado problemas que obstaculicen de manera significativa la culminación de las siembras, por lo que es razonable esperar que las áreas definitivas de cultivos de verano resulten similares a la intención reportada por los productores.
Poco trigo
En cuanto a los cultivos de invierno, la repartición del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca señala que la superficie sembrada de trigo alcanzó a las 254 mil hectáreas, lo cual equivale al 91% de la intención de siembra reportada por los productores, significando que se trata de una de las menores de los últimos años. Otro es el panorama en la cebada, ya que registra un aumento con respecto a las áreas de las tres zafras precedentes, alcanzando un nivel similar al registrado en el período 95-98.
En cuanto a los rendimientos alcanzados, si bien los pronósticos de los productores fueron levemente superados por la realidad, resultaron los más bajos de los últimos diez años ya que para el trigo fue de 1.208 kilos la hectárea (pronosticaron 1.149 kilos) mientras que para la cebada fue de 1.068 kilos la hectárea.
El clima afectó a los cultivos seriamente con su exceso de humedad que ocasionó la aparición de problemas importantes de sanidad en las chacras, lo que provocó mermas importantes en los niveles de productividad y de calidad (con un bajo peso hectolítrico y alta incidencia de hongos (Fusarium) en el grano cosechado.
No apta
Estos resultados determinaron que parte de la producción no resulte apta para uso industrial o que pueda ser penalizada en su precio por deficiencias de calidad.
En cifras esto determinó que sólo el 46,8% del tonelaje cosechado de trigo fue apto para el uso industrial, el 14,9% recibirá una penalización en el precio por deficiencias de calidad, el 2,5% fue rechazado, el 8,8% fue retenido por los productores para semilla y un 27% aún estaba en evaluación.
En cuanto a la cebada cervecera, el 73% resultó apto para uso industrial, el 11% resultó castigado, el 4,5% fue rechazado, el 11,4% fue retenido por los productores para semilla y sólo el 0,1% estaba en evaluación.
El hongo fue la causa principal del rechazo al trigo cosechado mientras que en la cebada fue una combinación de éste con el peso hectolítrico. *
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