Informe oficial no descarta que este año la desocupación llegue al 19%
Los datos se encuentran contenidos en el informe anual de Opypa y forman parte de un trabajo del economista Fernando Antía, el cual es funcionario de dicho organismo estatal.
Como el informe se realizó antes de fines de 2001, Antía manejaba dos supuestos escenarios para este año: uno sin devaluación en Argentina y otro con devaluación, la que finalmente se produjo.
En el caso de la devaluación en el vecino país, se indica que «la evolución de los acontecimientos dependería en buenas medida de la credibilidad que suscite la nueva política económica, aunque se presume que, al inicio de esta nueva etapa, al misma sería escasa, pues la decisión de devaluar habría sido adoptada a la defensiva y, en buena medida, habría sido impuesta por los mercados. La credibilidad de esa nueva política podría aumentar si se formara un gobierno con amplio apoyo parlamentario (de unidad nacional) y, fundamentalmente, si el gobierno recibiera un apoyo financiero externo adicional. Con relación a esta última posibilidad, corresponde esperar que, como sucedió en los noventa en México, Corea y Brasil, los organismos financieros internacionales y, en definitiva, los gobiernos de los países industriales, proporcionen asistencia financiera adicional al gobierno argentino». Antía agrega que se debe recordar que «en aquellos casos, al deteriorase la situación y producirse el cambio de política económica los organismos financieros internacionales proporcionaron cuantiosa asistencia financiera. Por lo demás, la devaluación incrementará en el corto plazo las necesidades de financiamiento del Estado argentino al aumentar las dificultades fiscales (por el mayor peso del servicio de la deuda pública en dólares) y porque podría requerirse la implementación de algún tipo de asistencia o rescate de los sistemas financieros y previsionales y una nueva refinanciación ‘voluntaria’ de la deuda pública».
En Brasil la situación Argentian traería aparejado una mayor tasa de devaluación e inflación y un mayor déficit fiscal.
Contracción 2002
En este escenario regional, es decir con la devaluación Argentina, Antía preveía para Uruguay una contracción del PBI de 2% en 2002 y una devaluación del peso entre el 25% y 35%. Es de destacar que este informe se elaboró antes de que precisamente el equipo económico aumentara el ritmo devaluatorio, por lo que se cumplieron las premisas anunciadas por el economista de Opypa.
Antía explica que la caída del PBI respondería directamente a la contracción de la economía argentina, que afectaría considerablemente a las exportaciones de bienes y servicios a ese país, y a la caída de la demanda interna, resultante del aumento de la incertidumbre y de la propia modificación del tipo de cambio en Uruguay con el consecuente impacto alcista sobre las tasas de interés. La contracción de la actividad económica sería más pronunciada en el trimestre en el que se modifique la política cambiaria en Argentina (enero-marzo) y en el siguiente (abril-junio). Sobre las consecuencias en el sector financiero, indica que «se presume que se agravarían los problemas de morosidad, aunque serían manejables y no provocarían una crisis generalizada».
En las condiciones descritas, la tasa de desempleo se incrementaría y podría ubicarse entre 17% y 19% en promedio anual, como consecuencia de la sensible contracción de la tasa de empleo.
Actualmente hay 189 mil desempleados, por lo cual a éstos se agregarían 50 mil más para llegar a 240 mil.
La alta variabilidad de la tasa de desempleo deriva de la dificultad de predecir el comportamiento de la tasa de actividad.
Por otra parte, se estima que la inflación podría ubicarse entre 12% y 18%. La aceleración de la inflación y al contracción de la actividad económica determinarían una caída significativa del salario real (entre 3% y 4% en promedio anual) y una reducción muy pronunciada del salario en dólares». En cuanto al déficit de la cuenta corriente, el economista indica que «si bien se verificará una pronunciada reducción de las exportaciones (en especial la de servicios turísticos), ella sería parcialmente compensada por la reducción de importaciones resultante de la contracción de la actividad económica».
Finalmente indica que el déficit fiscal se incrementaría significativamente. Si bien el informe fue realizado antes de los anuncios del plan de contención de gastos que negocia con el Partido Nacional, Antía indica que el aumento del déficit se deberá a una baja en la recaudación tributaria y un aumento en el pago de intereses de la deuda, esto último debido a que el Estado recauda en pesos pero debe pagar sus deuda externa en dólares.
Finalmente indica que, en las condiciones descritas no debe descartarse la pérdida del investment grade que posee la deuda estatal desde 1997, lo que llevaría a que aumentara la prima de riesgo país. *
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