Argentina, una sociedad convulsionada y salpicada
Los reclamos sociales y la indignación de los ciudadanos por la parálisis económica, atrasos salariales, complicaciones bancarias y otras vicisitudes, salpicaban de protestas ayer la sociedad argentina, en un panorama de agitación.
El gobierno del peronista Adolfo Rodríguez Saá se lanzó en esta semana a intentar calmar los ánimos caldeados, pero el hastío de los argentinos seguía en pie.
Renovando el ‘caceroleo’, centenares de personas reclamaron frente a los tribunales, en pleno centro de Buenos Aires, la renuncia de los jueces de la Corte Suprema de Justicia, a quienes acusan de ser «cómplices del gobierno de turno» y actuar «como guardia pretoriana del modelo económico».
Los maestros reclaman la continuidad del Ministerio de Educación y del incentivo docente (un beneficio salarial otorgado en el gobierno anterior) y la asignación de un presupuesto educativo que equipare a todas las provincias y «garantice la vigencia de la escuela pública».
En la capital argentina, se multiplicaban además las largas colas frente a entidades bancarias, en medio del malhumor de ahorristas y jubilados que desde principios de mes ven limitada la extracción de dinero en efectivo. Desde que la actividad bancaria se reanudó parcialmente la víspera tras una semana de feriado, la gente desbordó la capacidad de atención en busca de sus ahorros, siempre con el límite a la extracción de efectivo (250 dólares por semana, o mil dólares en una vez en las cuentas de salarios) impuesto por Cavallo.
Medio millar de personas formó otra larga fila en la Cámara de lo Contencioso Administrativo, para presentar acciones de amparo pidiendo que se les autorice a retirar en efectivo sus ahorros retenidos.
La Justicia rechazó además un pedido presentado por el Defensor del Pueblo, para que prorrogue los vencimientos de los servicios públicos a raíz de los inconvenientes en los bancos.
Por otra parte, trabajadores ferroviarios cortaron las vías y paralizaron la línea Sarmiento e incendiaron dos vagones, al no aceptar un calendario de pago de salarios y aguinaldos propuesto por la empresa privatizada Trenes de Buenos Aires (TBA).
La desesperación por el desempleo (18,3% en el país más 16,4% de subocupación) se tradujo además en incidentes entre personas que pugnaban por anotarse en planes de trabajo en la comuna bonaerense de Lomas de Zamora .
La impaciencia ciudadana se había sentido en la madrugada, cuando vecinos del barrio capitalino de Palermo, de clase media, se manifestaron con caceroleo y quemas de cubiertas por un prolongado corte de servicio eléctrico, de la empresa privada Edenor. La Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) alertó además sobre el peligro de desabastecimiento de medicamentos, que según la denuncia de la entidad, se debería a la presión de droguerías o laboratorios que exigen sólo el pago en dólares de los productos. *
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