Comienza a funcionar el "mercado negro"

Acostumbrados a hacer malabarismos con las monedas y bonos de pago que circulan en el país, los argentinos se preparaban este jueves a la pronta llegada del argentino, la tercera moneda local, con el sentimiento de que tendrá efectos benéficos pero que nacerá condenada a una casi inmediata devaluación.

«El argentino va a permitir a la gente disponer de dinero líquido para hacer sus compras, y en ese punto será un avance indiscutible», estimó Enrique Trubbo, empleado del grupo financiero República, que se preparaba a una larga espera para realizar trámites en las ventanillas del Banco Macro, en pleno centro de Buenos Aires.

«Desde principios de diciembre, la circulación del peso disminuyó considerablemente, arrastrando dificultades en cascada para la población», indicó en referencia a la restricción a la extracción de dinero en efectivo impuesta por el anterior gobierno para combatir la fuga de divisas.

El argentino, cuya creación fue anunciada el pasado domingo por el nuevo presidente Adolfo Rodríguez Saá, circulará a partir de enero junto al peso y el dólar, dos monedas convertibles cuya paridad (uno a uno) fue fijada por la ley de convertibilidad en 1991.

Reemplazará gradualmente a los doce bonos no convertibles emitidos por las autoridades federales y provinciales para hacer frente a la falta de liquidez. Según Enrique Trubbo, la devaluación del argentino, que se supone debería tener el mismo valor inicial que el peso, será inevitable desde su misma salida y seguirá el movimiento descendiente de la moneda nacional.

«El peso de hecho ya está devaluado. En ciertos negocios, no se respeta más la tasa oficial del uno a uno y si usted paga en pesos deberá desembolsar 40% más con respecto del dólar. El argentino seguirá pues la misma tendencia», afirmó.

Martín Díaz, de la agencia de cambio Italtur, cerrada como todas las casas del rubro desde el pasado viernes y presumiblemente hasta el 2 de enero por decisión oficial, pintaba un panorama similar.

«En el mercado negro, el dólar se cambia hoy en la calle por 1,35 pesos aproximadamente», indicó, precisando sin embargo que a causa del cierre del mercado cambiario hasta el 2 de enero, los agentes no cuentan con referencia alguna en materia de cambio de divisas.

«Por ahora no son más que rumores, no hay nada oficial. Hay que esperar las precisiones de las autoridades», agregó.

El jueves, sin embargo, ya era posible conseguir dólares entre 1,15 y 1,30 peso que ofrecían debajo de la mesa agentes de cambio en las calles del centro porteño. «Por ahora carecemos de información oficial sobre la nueva moneda», se lamentaba un empleado de venta de electrodomésticos y equipos de música de un comercio en la peatonal Florida. «En enero y febrero, pienso que lograrán mantener al argentino a una tasa del uno a uno con respecto del dólar, pero luego con seguridad perderá su valor», pronostica, expresando un escepticismo aparentemente muy compartido por los argentinos. *

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