Argentina: devaluación "virtual"
Si bien hay rumores, la devaluación de hecho en Argentina podría ser finalmente un acontecimiento que se esté concretando durante los primeros días de esta semana. Las casas cambiarias en el vecino país optaron durante el sábado por no vender dólares y, en caso de hacerlo, cotizarlo por encima del peso, lo que está rompiendo la convertibilidad.
A esto se suma otra grave situación: algunas instituciones están queriendo pagar en pesos los giros del exterior que son realizados en dólares, lo que de por sí constituye una medida ilegal.
Por otra parte en Uruguay la preocupación es creciente, especialmente por el debilitamiento político que sufre por estas horas el presidente De la Rúa, lo que le impediría efectuar un nuevo ajuste fiscal.
La falta de confianza en el peso argentino, que en Uruguay no lo compran y en Punta del Este los comercios no lo reciben, demuestra que mírese por donde se mire, la moneda argentina ya se devaluó.
La pregunta es qué hará el equipo económico encabezado por Bensión. Por ahora sin duda esperar a que los acontecimeintos se precipiten y después observar la magnitud de la devaluación.
Fuentes consultadas por LA REPUBLICA coincidieron en señalar que en ese caso los caminos en Uruguay serían una ampliación de la banda de flotación, impulsando de esta manera una medida similar a la adoptada a mediados de año, o una libre flotación por un tiempo determinado, y posteriormente aplicar nuevamente el control al billete verde.
Los efectos de cualquiera de las medidas sobre la inflación también es un hecho que no se puede predecir.
Cuando se adoptó la medida de acelerar el ritmo devaluatorio, el gobierno corrigió su pauta inflacionaria llevándola a un 8% para este año.
Como resultado cerrará por debajo del 3,5%. En teoría, una mayor devaluación lleva implícitamente a una mayor inflación, pero la recesión impide que se puedan ajustar al alza los precios.
Exportadores
La preocupación de lo que acontece en Argentina también afecta al sector exportador local, ya no sólo por saber cómo podría competir en el vecino país, sino cómo hará para cobrar las cuentas.
Los empresarios uruguayos se están «contagiando» de la preocupación de sus colegas brasileños, que no saben cómo harán para cobrar en caso de devaluación o moratoria en los pagos. En Brasil casi el cien por ciento de las ventas a Argentina fue hecho a plazo, bajo las modalidades conocidas como ACC (Adelanto de Contrato de Cambios) y ACE (Adelanto de Cambios y Entregas).
«Muchos de los pequeños y medianos exportadores no podrán soportar la quiebra argentina», expresó José Augusto de Castro, presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil. Algo similar se teme que pase con los empresarios en nuestro país. *
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