El Banco Montevideo concretó ayer la compra del Caja Obrera
El Banco Montevideo-Caja Obrera contará con una red de 39 sucursales, 17 de ellas en el Interior del país y una plantilla de 580 funcionarios.
El Banco Montevideo se hará cargo de 23 sucursales del Caja Obrera y se iniciará un proceso de escisión de 8 sucursales, ubicadas en el interior del país, que pasarán a manos de Cofac.
Como había anunciado LA REPUBLICA en su edición del 27 de noviembre, el presidente del Directorio será Marcelo Guadalupe, completarán el mismo el contador Dante Peirano y el doctor Luis Muxí.
El monto de la operación de reprivatización fue de US$ 5.100.000 y según se informó ayer en conferencia de prensa la institución contará con activos por 1.200 millones de dólares.
Guadalupe explicó la operación sosteniendo que «Uruguay es un país que tiene grado de inversión, es un país muy estable y eso es lo importante que hay que destacar». Resaltó que «la Corporación Financiera Internacional, que es un miembro del Banco Mundial, apoye de la manera que lo hace este nuevo emprendimiento de privatización del Banco Caja Obrera. Eso demuestra confianza no sólo en el Banco Montevideo sino sobre todo en el país y la circunstancia».
LA REPUBLICA informó el martes 27 de noviembre que la reprivatización se analizó en los directorios de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), el Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU), principales accionistas del BCO, y del Banco Central del Uruguay (BCU), entidad fiscalizadora de todas las operaciones de compra y venta de bancos.
El Directorio del BCU aprobó por unanimidad el traspaso del BCO al Banco de Montevideo. Sin embargo hubo un voto en contra en el BROU y en la CND.
Según fuentes financieras consultadas por LA REPUBLICA, la operación también superó los últimos escollos planteados a nivel gremial. La Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) había planteado reparos por la participación de la Corporación Financiera Internacional en la operación de refinanciación del BCO. Los cuestionamientos gremiales tenían que ver con que la CFI tiene el 20% del capital accionario del Surinvest, institución donde se mantiene una disputa laboral que reclama el reintegro de nueve trabajadores despedidos. Según las fuentes, se arribó a un acuerdo que habilitará el reintegro de los trabajadores, presumiblemente en el propio BCO, luego de ser reprivatizado.
La posición de AEBU
Días pasados la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) fijó posición ante la operación de reprivatización.
LA REPUBLICA reproduce textualmente el comunicado emitido por AEBU. He aquí su texto:
«Ante la venta del Banco la Caja Obrera
Ante la operación de venta del Banco la Caja Obrera al Banco de Montevideo, y tomando en cuenta el proceso desarrollado que lleva esta instancia, el Consejo Central de la Asociación de Bancarios del Uruguay aprueba las actuaciones que se han desarrollado por el Consejo de Sector Financiero Privado y expresa lo siguiente:
1. Desde el mismo momento en que el Banco la Caja Obrera pasara a ser gestionado por el Estado, nuestro sindicato defendió que debía permanecer en el ámbito de la órbita estatal. Seguimos convencidos de la viabilidad de esta propuesta, pero no ha existido voluntad política de recorrer el camino de hacer competitivo al Banco. Recién en su última etapa, se llevaron adelante medidas para equilibrar su situación de corto plazo a fin de posibilitar su reprivatización.
2. La situación financiera del Banco la Caja Obrera, producto de su indefinición en materia de estrategia de mercado, sumado al impacto de la profunda crisis del conjunto de la sociedad, conlleva un deterioro patrimonial de la institución. Esto obligaría en el corto plazo a una nueva traslación de recursos del conjunto de la sociedad para mantener la institución, cosa insostenible en esta etapa.
3. Puntualizar que la operación de venta y los procedimientos que ha conllevado no han contado con respaldo o aval de parte de Aebu, reservándonos el pleno derecho de opinar oportunamente sobre la conveniencia de esta operación para el país. El sindicato ha participado exclusivamente en la elaboración de las nuevas condiciones contractuales de los trabajadores de las instituciones involucradas en la operación.
4. Desde la perspectiva de la solución laboral alcanzada, la misma se inscribe en la defensa que el sindicato ha realizado en materia de defensa de los puestos de trabajo en el sistema financiero.
Esto, al igual que la solución alcanzada a los puestos de trabajo para los compañeros despedidos de Surinvest, en el marco de los objetivos oportunamente definidos son un evidente momento de alegría y reafirmación para todo el gremio de todo el sistema financiero.
5. Reconocemos como trascendente la actitud principista de las asambleas de los trabajadores del Banco de Montevideo y Banco la Caja Obrera, demostrando una clara priorización de la defensa de los puestos de trabajo sobre aspectos de índole económico o de condiciones laborales.
6. Estamos convencidos de que el mismo espíritu reinará entre los trabajadores de la Banca Oficial, producto de su conciencia unitaria y solidaria a la hora de defender los puestos de trabajo de todos los bancarios, y de luchar por la defensa de la función social de los bancos del estado.
7. Dar a conocer esta resolución a la Mesa Representativa del Pit-Cnt, por entenderse que este logro debe ser patrimonio de todo el movimiento sindical.
Consejo Central de Aebu – Pit-Cnt»
Una larga historia
El Banco Caja Obrera ha sido gestionado por el Estado desde 1987 y desde esa fecha ha registrado cuatro intentos de reprivatización encabezados por la CND, que tiene el 80% del capital accionario.
La institución financiera, fundada en 1905, tiene 31 agencias distribuidas en todo el país y 420 funcionarios. La cartera de clientes, sobre todo su inserción y experiencia en los remates agropecuarios, unida a la excelente red de sucursales en el Interior del país, hacen del BCO una apuesta atractiva en el mercado financiero uruguayo.
A mediados de 2000 se realizó un nuevo llamado a interesados y se presentaron el Banco de Montevideo y el Unione di Credito de Lugano. La oferta de la institución suiza fue rechazada y se aceptó la del Banco de Montevideo, que implicaba una oferta de 5 millones de dólares.
Otra complicación que se debió sortear en la negociación para la reprivatización del BCO fue el impacto en su operativa de la decisión del gobierno de lanzar el régimen de Cupón 0 para la refinanciación de la deuda del agro, luego de la crisis provocada por los brotes de aftosa. *
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