En los últimos años han cerrado más de 300 locales en Montevideo

Carniceros no descartan comprar frigorífico para poder competir

La UVC está trabajando activamente en la concienciación de sus asociados para que se integren a los grupos de compras, realicen mejoras edilicias en sus locales y próximamente lanzará un campaña publicitaría para incentivar el consumo de asado en las familias uruguayas, ya que en los últimos tiempos han cerrado 300 carnicerías en Montevideo y otras tantas en el Interior.

La recesión

Consultado sobre los efectos de la recesión, Grela sostuvo: «La recesión afecta al comercio minorista en general y en este momento está tocando demasiado nuestra puerta. Nosotros hemos adecuado las carnicerías, hemos hecho elaboraciones, exhibición de carne al natural y de productos ya terminados como carnes rellenas, pollos elaborados y otros subproductos. También hemos hecho mucho hincapié defendiendo los cortes de carne natural. La carne natural nuestra es de muy buena calidad y a veces no es necesario poner valor agregado.

Muchos carniceros del Interior están adecuando sus locales a las nuevas exigencias del mercado. Nuestros técnicos estuvieron haciendo relevamientos en los departamentos de Soriano y Río Negro, y además tenemos una escuela de carne en el LATU, adonde concurren a clases de aprendices de carnicero muchos jóvenes del Interior.

El cierre de carnicerías se está dando costantemente, pero ahora parecería que se paró un poco. En Montevideo había 1.000 carnicerías hace 10 o 12 años, hoy estamos en unas 700 bocas de salidas.

Los costos de instalación de una carnicería hoy ascienden a 20 mil dólares con la cámara de frío, vitrina, maquinaria completa, con fiambrerías, otras cosas».

Informalidad

La informalidad en la comercialización es un tema que preocupa. Al respecto, Grela afirmó que «en las casas de familias de las periferias están vendiendo carne, pero no sabemos la procedencia y esto es un problema muy grave para la salud de los consumidores. Tienen sierra eléctrica, picadora, balanza y no están registradas. No sabemos de dónde proviene ese tipo de carne. Los únicos habilitados son las carnicerías y los supermercados. La informalidad también se registra en el interior, pero como faena clandestina que genera muchos problemas. Es muy difícil para nosotros controlar esa situación».

Grupos de compra

La venta de carne en los supermercados ha afectado a las carnicerías, «porque las grandes cadenas hacen algunas ofertas puntuales y obtienen mejores precios. Pero no sabemos de qué forma, porque si sacamos números es imposible que puedan obtener beneficios. La gremial está aconsejando a los carniceros que cada vez que las cadenas bajen el precio de la carne, que acompañen esas tendencias.

Se ha formado un grupo de compra de 170 personas (de los 450 socios de la UVC) que están asociados y trabajamos conjuntamente con un matadero. Significa poder obtener precios más competitivos y contrarrestar las ventajas que obtienen los supermercados.

Si no nos agrupamos, si no nos unimos, para poder contrarrestar esos precios que están arrasando masivamente al carnicero, vamos a desaparecer. En este momento, no hay diferencias de precios entre las carnicerías y los supermercados, a no ser ofertas puntuales de un supermercado a un frigorífico e incluso hoy ofrecemos cortes más baratos que los supermercados.

El uruguayo está acostumbrado a que lo sirvan, la carne le gusta cortada de determinada manera en la carnicería de su barrio, lo cual lleva a que la atención se personalice, mientras en el supermercado la atención es muy fría.

En una época, 1984-1987, la UVC tuvo un frigorífico integrado por 200 asociados. Hoy ya no existe y es una lástima, porque si hoy tuviéramos un frigorífico, los carniceros tendríamos precios diferentes.

Hubiese sido una defensa grande para la comercialización de carne frente a los supermercados. Este grupo de compra que está funcionando en este momento tendrá que pensar si seguiremos funcionando así o de repente hoy o mañana tener un frigorífico propio para el abasto.

El grupo de compra está recibiendo precios competitivos y por eso pedimos a los carniceros que se unan al grupo, porque es la única herramienta que tenemos para poder sobrevivir. Comprando agrupados, recibiremos cosas buenas, pero si compramos aislados en este momento como está el mercado, no duraremos mucho tiempo».

El mercado montevideano

Grela informó que la gremial comercializa entre U$S 6 y 7 millones por mes y 6 mil toneladas, de las cuales la UVC vende entre 3 y 4 mil toneladas.

«Antes de la aparición de la aftosa teníamos una venta muy importante, estamos en 65 kg por persona por año, pero a costo que la carne tuvo una baja muy importante. No sabemos lo que pueda pasar cuando se reinicie la exportación. Creemos que después de la apertura de los mercados no habrá una variación de precios dada la situación que estamos pasando.

En un momento la ventas bajaron un 40%: dos meses después de la aftosa hasta la reanudación de la faena. Después se estabilizó, pero con ventas bajas. A raíz de la baja de precios, la gente retomó el consumo de carne. En este momento la carne debe de ser uno de las alimentos más baratos. Los barrios periféricos de Montevideo están accediendo a carnes de bajo costo y de buena calidad y son la zonas donde más están creciendo las ventas».

Las preferencias

El consumidor uruguayo siempre consumió mucho asado aunque el pollo está teniendo una incidencia muy importante en el consumo . En la actualidad se está comiendo 20 kg por persona anualmente; el cerdo y el pescado no tienen una gran incidencia. En orden de preferencias se ubica primero la carne vacuna, el pollo, carne ovina, cerdo y pescado.

«En la Costa y el Centro de Montevideo, el consumo de trasero (peceto, cuadril, colita de cuadril,) tiene una incidencia muy importante. En cambio, en el resto de Montevideo es mucho más el consumo de delanteros (aguja, paleta, pucheros, carne picada, cortes ovinos).

En la Costa, la venta es 65% de trasero y 35% de delantero, mientras que en el resto de los barrios y sobre todo en periferia se produce la situación inversa. Entre la carne de vaca y de novillo la diferencia de precios asciende a 20%.

Es una aspiración de la directiva hacer una campaña publicitaría que incentive el consumo de asado. El domingo de cada mes (está a estudio) haremos una campaña para retomar el hábito de consumo del asado. Es una forma de retomar las reuniones familiares y los amigos». *

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