Bush manda auxilio para el gobierno de De la Rúa que está a punto de dar quiebra
Fernando de la Rúa mantuvo ayer desde territorio brasileño una dramática charla telefónica con el presidente de los EEUU, George W. Bush, alentada por la severa crisis financiera y en un esfuerzo por lograr paraguas político de la Casa Blanca para un urgente auxilio en plata contante y sonante. Que la conversación fue en principio auspiciosa lo indica el hecho de que Bush ordenó al subsecretario del Tesoro, John Taylor, que viaje a Buenos Aires con urgencia. Arribará hoy a primera hora informaron dos fuentes competentes.
El cuadro del dramático viaje es conocido. Argentina quiere destrabar urgentemente los créditos otorgados por el FMI y el Banco Mundial por el blindaje para despejar las turbulencias que impiden remontar la confianza externa a pesar de la ley de déficit cero que, pese a su aprobación parlamentaria, no ha servido para que el riesgo país comience a ceder y con ello una caída de las tasas de interés.
Taylor es de todas maneras, el segundo de Paul O’Neill quien hace poco dijo que la Argentina demostró en los últimos 70 años que no tiene destino, que ni siquiera tiene una industria de bienes de exportación y que no creía que una debacle criolla cayera como una maldición sobre los países emergentes, como suponen la mayoría de los analistas cuando piensan en un escenario de cesación de pagos.
O’Neill representa la visión ortodoxa del Partido Republicano, aislacionista, que piensa que no debe irse en auxilio de los países con problemas y desdeña del papel de los organismos multilaterales de crédito. Pero fue Taylor quien hace dos semanas echó bálsamo sobre las heridas que provocó su superior, luego de ingentes gestiones del canciller Adalberto Rodríguez Giavarini y de Daniel Marx, subsecretario de Economía. Taylor tiene los hilos en las decisiones que puede tomar el FMI y el Banco Mundial.
Es probable que la señal que emite el viaje de Taylor permita a Domingo Cavallo ahorrarse una parte de su viaje de explicación al exterior que tiene pensado para remontar el pésimo clima externo y especialmente para que se puedan acabar las negociaciones por el canje de Letes por casi 4.800 millones de pesos, que, en estas horas, se conversan a tasas infernales.
Las fuentes indicaron que Fernando de la Rúa trazó un panorama de default económico acicateado por la fuga de divisas y la difícil situación de algunos grandes bancos y debilitamiento político, que pudo convencer al mandatario norteamericano. Le habló en esos términos desde Foz de Iguazú mientras almorzaba al mediodía de ayer con el primer ministro británico Tony Blair y el presidente del Brasil, Fernando Enrique Cardoso.
Con ellos dos, además, profundizó el mismo tema y consiguió respaldo que se suma al viaje de Taylor. *
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