Trilesinsky, del NE, señaló la necesidad de rápidos cambios en cajas paraestatales

Dudas sobre la posibilidad de crecimiento durante 2000

–¿Le sorprendió algo de lo anunciado por el ministro Bensión al reunirse con empresarios y parlamentarios?

–Se puede decir que en los anuncios del equipo económico no hubo ninguna sorpresa. La situación que enfrenta la economía uruguaya tiene muchas restricciones para este año, algo que ya todos sabíamos. El gobierno le da mucha prioridad a reordenar las cuentas públicas y esto es lo correcto. Todos sabemos los descalabros que pueden sobrevenir si no se cuida esa variable.

–¿En qué consisten sus principales dudas o cuestionamientos a los anuncios del equipo económico?

–En el terreno de las políticas de corto plazo que se anunciaron, la gran duda que quisiera manifestar, y la señaló el senador Michelini en la comisión, cuando concurrió el equipo económico, es el tema del crecimiento y las proyecciones para el año 2000. Esto es en la medida de que la proyección de déficit se apoya en el supuesto crecimiento de la economía de un 2,5%. Si ese «supuesto» no se cumpliera, entonces el déficit sería mayor, lo cual significa que las medidas de recorte de gasto propuestas no serían suficientes para llevar el déficit a los guarismos planteados.

Nosotros desearíamos que se cumplieran las metas económicas, pero no vemos realmente elementos como para ser tan optimistas.

–¿En qué punto se observa esa falta de optimismo?

–Es concretamente en el crecimiento de la economía. El prever el crecimiento es fundamental para proyectar el déficit, ya que el crecimiento implica una mayor recaudación.

Otros puntos son algunas prioridades en materia salarial para el sector público que tienen que ver con incrementos. Nosotros (el Nuevo Espacio) habíamos planteado como prioridades de incremento los policiales, los maestros, los profesores y los funcionarios del Poder Judicial.

En el caso del Poder Judicial se debe recordar que se anunció en el acuerdo entre el Partido Colorado y el Partido Nacional una disminución del gasto en el Poder Legislativo para ser transferido al Poder Judicial. En la medida de que esto se cumpla, probablemente se pueda empezar a mejorar las remuneraciones de los judiciales y eso lo veríamos con buenos ojos.

Pero quedan pendientes los maestros y profesores. Me parece importante destacar que estamos de acuerdo con las medidas anunciadas y que la situación es difícil, pero las medidas de aumento salarial pueden estar incluídas en el Presupuesto.

–¿Cree que se puede reducir el gasto público mediante las medidas planteadas?

–Esa reducción se está planteando en variables que el gobierno maneja. El guarismo más importante es el de la inversión y después hay rubros que no se pueden tocar como las transferencias a la Seguridad Social y los salarios. En esto no hay mucho margen de maniobra y siempre se debe tocar la parte de inversión.

Acá se dice que se va a bajar la inversión pública y recurrir a la concesión de obra. Esto nos parece muy bien y más en un contexto donde se habla de una mayor transparencia a los mecanismos de concesión.

Si bien defendemos la concesión de obra pública, se debe admitir que hay un defasaje en los tiempos, ya que la concesión no es algo inmediato y por lo tanto va a ser muy difícil que en un panorama bastante recesivo logremos sustituir a la inversión pública por la privada.

Desmonopolización y la Seguridad Social

–¿Qué medidas piensa que se debían haber tomado para tener una recuperación más rápida?

Más que las medidas que se deben tomar, debo indicar que el margen de maniobra que hay no es mucho, pero se debe comenzar a transitar. Este es el segundo gran capítulo económico, que son las reformas que hay que hacer. Nosotros siempre pensamos que muchas reformas que se están haciendo ahora se deberían haber hecho antes, que hemos perdido el tiempo. Quizás lo más rescatable y compartible de los anuncios efectuados (más allá de las promesas del cuidado de la estabilidad, que es un valor obtenido entre todos los uruguayos), son las reformas estructurales que se están planteando.

Una de ellas es la extensión de la reforma de la seguridad social. Esto, el Nuevo Espacio lo ha reclamado desde el inicio de la reforma. Votamos la reforma del sistema en general en el entendido de que se iba a extender a los demás sistemas, ya que éstos afectan la situación fiscal. Si se hubieran encarado en el momento oportuno, hoy estaríamos mejor. A esto hay que agregar las desregulaciones y desmonopolizaciones, que significan un fomento de la competencia. Esto le va a hacer muy bien a la economía uruguaya.

–¿Y para dónde usted plantea esta ampliación de la Reforma?

–Dentro del gobierno, en las cajas policiales y militares, y en el sector privado tenemos el problema de las cajas paraestatales. Cada una tiene sus problemas pero todas reciben transferencias de la sociedad y hay que analizar, por lo tanto, los problemas de equidad que esas transferencias suponen. Entonces, y de acuerdo con las partes interesadas y con conocimiento del tema por parte de la opinión pública, o sea de cómo son los sistemas y el beneficio, hay que empezar a transitar por el cambio de la Reforma.

–¿No cree conveniente la venta de parte de algunas empresas públicas antes del ingreso a la desmonopolización? Esto en el razonamiento de que esas empresas se van a desvalorizar después que tengan que competir.

–Acá hubo un dictamen del pueblo uruguayo en ese sentido. El tema ahora es en qué medida capacitamos o hacemos viable que nuestras empresas compitan con más eficiencia y sigan ganando dinero en un régimen de competencia que beneficie al cliente.

Mayor transparencia —Si tuviese que destacar algunos de los anuncios realizados desde el gobierno, ¿cuál sería a su criterio el más importante?

–Sin duda, me parece trascendente el anuncio del doctor Batlle en su discurso ante la Asamblea General y que después fue destacado por las autoridades del equipo económico, con referencia a la transparencia de la información.

Esto es fundamental y hace a un cambio de actitud que se tiene desde el gobierno y que beneficia a los ciudadanos.

Significa empezar a discutir con información a la vista las medidas que se van a tomar. Muchas veces, las reformas naufragan precisamente por eso, o sea la falta de información. Por ejemplo, en la extensión de la reforma de la seguridad social, con la población informada sobre los aspectos económicos, será mucho más fácil efectuarla que de otro modo.

Política cambiaria —En cuanto a la política cambiaria, ¿considera correctos los anuncios de la no modificación de la misma?

–Sí.

–¿Qué podría significar hoy día modificar esta política?

–De alguna manera, coincido con el equipo económico en que sería bastante difícil levantar la competitividad de la producción uruguaya mediante una devaluación, eso ya fue suficientemente discutido durante la campaña electoral y no hay nadie que plantee eso. Creo que hay que buscar la competitividad por otros lados, y eso sin duda es difícil. Pero tocar la política cambiaria traería otras implicancias en el sistema financiero y en la economía en general, que no son para nada deseables.

–Usted que esta en contacto con los círculos económicos del país, ¿se piensa en los mismos que se pueda acelerar este año la pauta cambiaria?

–No.

–¿Considera que hay gente que apuesta a esto, o sea a una devaluación?

–Creo que no.

–¿Cómo ve el transcurso del año?

–Va a ser un año complicado y quizás exista alguna mejoría. Pero
considero por demás importante, más allá de esto, que quienes gobiernan se comuniquen con los gobernados. Uno podrá estar de acuerdo o no con las medidas que se toman, pero es fundamental poner arriba de la mesa todos los detalles de la información que se posee.

 

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