El nivel de actividad podría bajar entre julio y setiembre
Luego de cinco meses de variaciones positivas consecutivas, el índice líder de Ceres (ILC), que mide el nivel de actividad de la economía uruguaya, cayó un 0,21% en mayo en comparación con el mismo período del año anterior. Si se mantiene la caída en junio y julio «podría anticiparse una caída del nivel de actividad en el tercer trimestre del año (julio – setiembre), se anticipó ayer a LA REPUBLICA.
El equipo económico de gobierno, luego de varias revisiones de metas, fijó un crecimiento de entre 1,5 y 2% para este año, aunque los observadores estiman que las proyecciones difícilmente se cumplirán como consecuencia de la prolongada recesión del país y de la región, y principalmente la crisis institucional que está viviendo en estos días el gobierno argentino.
Si bien en los últimos meses las variaciones positivas comenzaron un proceso de desaceleración, en mayo el 78% de las variables que componen el ILC evolucionaron de manera desfavorable, explicó a LA REPUBLICA el economista, Sebastián Sosa, investigador de Ceres.
Explicó que para poder confirmar un quiebre en la evolución creciente que venía presentando el ILC es necesario observar tres meses de caídas consecutivas. En diciembre de 2000 se produjo el anterior quiebre, cuando el ILC registró un aumento luego de once meses de caída ininterrumpida y anticipó correctamente el crecimiento del PBI del primer trimestre de 2001.
Sosa dijo que en el caso de verificarse caídas en el ILC también en los meses de junio y julio podría anticiparse una baja en el nivel de actividad para el tercer trimestre del año, lo que implicaría el truncamiento de la incipiente recuperación insinuada en el primer trimestre. «En cuanto a lo ocurrido con el PBI en el segundo trimestre es difícil sacar conclusiones debido a que si bien el ILC presentó variaciones positivas en febrero, marzo y abril, el ritmo de crecimiento fue disminuyendo de manera continua y la mayoría de las variables que lo integran evolucionaron de manera desfavorable en esos meses».
El deterioro de la evolución del ILC está explicado por la evolución desfavorable de las variables externas y las variables internas que se sumaron en los últimos meses. Entre los factores externos negativos se menciona la debilidad del nivel de actividad y de la demanda interna Argentina, la depreciación del real y la fuerte caída de las exportaciones como consecuencia de la aparición de la fiebre aftosa.
El índice líder de Argentina, elaborado por la Universidad de Torcuato di Tella, cayó por cuarto mes consecutivo en mayo, «por lo que no se observan indicios de reactivación en ese país», mientras tanto el factor interno desfavorable «puede mencionarse de la demanda de bienes de consumo». *
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