UTE solicita devolución de predio a cien tamberos
Los campos de recría son utilizados por los productores lecheros con la finalidad de recriar sus terneras y a veces terneros.
Este uso de la tierra, en forma colectiva, fue instrumentado en la década del ochenta por productores remitentes a Conaprole, habiéndose extendido el sistema a toda la cuenca e incluso a otras áreas de producción, como la carne.
El método es básicamente que los tamberos envían las terneras al campo de recría hasta que sean vaquillonas. Allí es completada su crianza, es inseminada, volviendo al tambo, restándole poco tiempo para el primer parto. Este sistema está ampliamente difundido en la cuenca y ya tiene varios años de experiencia, que sostiene una eficiencia en aumento.
Para el productor lechero es una solución primordial, dado que crece su área de pastoreo del ganado de ordeño, sin tener que adquirir nueva tierra, que es una inversión fija grande y muchas veces carece de posibilidades o créditos para poder hacerlo.
El productor paga la recría de la ternera mediante una cuota de leche por animal, a lo largo de la duración del ciclo.
Rincón del Bonete
En el lago del Rincón del Bonete se encuentra ubicado el campo de recría de los productores de Flores (Calpu) y de Canelones (ATC). El predio que es propiedad de UTE es usufructuado por más de cien productores de los citados departamentos.
El administrador de dicho campo de recría es el médico veterinario Fernando Oholegui. Describe a dicho predio como «un poco mejor que el resto de los campos del departamento de Durazno».
El terreno es ondulado y se mete entre los bucles del lago de la represa, y fue ocupado hasta el fin de la dictadura por los militares.
Luego de esta etapa, las agrupaciones de productores mencionadas accedieron a arrendarla por intermedio del Instituto Nacional de Colonización, este organismo fue el intermediario entre los lecheros y la UTE.
Para poder ingresar a trabajar el campo deberieron pagar la deuda que otro arrendatario anterior mantenía con el ente. La cifra que abonaron al entrar al predio, fue de 50.000 dólares. » En el establecimiento hemos realizado mejoras en pasturas y en alambrados, son 300 há de pradera, 8 kilómetros de alambrados convencionales y 30 kilómetros de alambrados eléctricos. De las 300 há tuvimos que nivelar 200″.
Inspección inesperada l
Relata el doctor Oholegui que hace unas semanas, una delegación técnica de UTE «que no llevaba ningún técnico agropecuario, no avisó su visita, ni tuvo la precaución de que estábamos rodeados de aftosa», fue a San Jorge.
«Por supuesto que no encontraron a los encargados, que estaban recorriendo». «Fueron hasta un casco semiderruido y en base a esa inspección ocular y poco seria, redactaron un informe negativo, que entre otras cosas señala que no vieron animales, hecho que es probable dada la extensión y lo quebrado del terreno».
Varias entidades gremiales de productores se han manifestado con preocupación marcando la importancia de mantener este tipo de experiencias a flote.
Delegaciones de los productores se han entrevistado con autoridades de Colonización y con legisladores de todas las bancadas.
El ente público tiene la intención, buscando mejorar sus resultados económicos, de vender dicho campo o conseguir una renta mayor de la que los actuales arrendatarios pagan.
Pero sea cual sea el final de esta historia, lo que en el fondo está en el tapete es el destino que el Estado debe dar a las miles de hectáreas que se encuentran hoy, en propiedad de entes, ministerios, y hasta facultades.*
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