Planta de generación fuera de funcionamiento
La planta de generación de energía eléctrica de Fenirol SA, en Tacuarembó, se encuentra fuera del circuito generador debido a lo que algunas fuentes definen como una explosión en la caldera por lo que se estima que la reparación y puesta a punto puede llegar a durar un mínimo de dos meses.
La firma Fenirol SA comenzó a generar energía eléctrica con biomasa para comercializarla en el mercado mayorista de energía eléctrica a comienzos de este año.
En diciembre la empresa culminó de realizar sus pruebas con lo que obtuvo de la Administración del Mercado Eléctrico, ADME, la correspondiente autorización como participante del mercado mayorista de energía eléctrica a los efectos de poder venderle a UTE su producción. Instalada en Tacuarembó con el objetivo de producir hasta 10 megavatios (MW) a UTE, ya que contaba con un contrato fruto de la adjudicación en una licitación realizada por el ente en 2006, generaba energía con un componente de 80% de deshechos forestales y 20% de cáscara de arroz, residuos que se generan con generosidad en dicho departamento donde la forestación y las empresas madereras, así como las plantaciones de arroz, juegan un papel importante.
La empresa, de capitales nacionales, se destacó desde sus inicios por apostar a las posibilidades de nuestra industria metalúrgica, proveyéndose de maquinaria e insumos fundamentalmente producidos en el país.
Desde su habilitación, la planta de generación no había logrado llegar a los 10 MW de producción, un hecho que naturalmente preocupaba ya que no se lograba generar la cantidad de MW que correspondían con los cálculos de retorno a una inversión que estaba muy próxima a los 30 millones de dólares.
Con dicha preocupación se buscó alcanzar la meta acordada con UTE a los efectos de que los números cerraran, pero el objetivo no fue posible ya que al alcanzarse valores cercanos a los 10 MW los sistemas de autocontrol fallaron y la caldera tuvo una falla importante pero afortunadamente sin generar víctimas.
Se estima que la reparación de la planta tomará por los menos tres meses.
Sobre las causas del desgraciado acontecimiento hay, por lo menos dos lecturas: los técnicos de la empresa entienden que hubo un fallo de equipos pero desde otros ámbitos se explica por errores en la gestión, según información que pudo recabar LA REPUBLICA.
Sea cual sea el motivo, las autoridades deberán comenzar a elevar sus controles y apelar a estándares aceptados por la comunidad internacional durante la instalación y funcionamiento de los proyectos generadores de energía.
Parecería que aún falta asumir en muchos técnicos y empresarios y también en el Estado que el país está dando pasos muy acelerados, introduciéndose en el manejo de tecnologías sobre las que cuenta con una experiencia hasta hoy limitada. El país y sus empresarios deben asumir que el salto tecnológico del que somos actores y testigos deberá adaptarse a una realidad de nuevas tecnologías que necesitan un control que en la mayoría de los casos es desconocido en nuestro país, de nuevos equipos costosos, tecnologías diferentes y la necesidad de nuevos procedimientos operacionales entre otros factores para llegar a un buen desarrollo de los proyectos.
Existen otras áreas en materia energética donde el monitoreo y control por parte de empresas y/ o organismos independientes asesores, dicha función se convierte cada vez más en insoslayable. Así como en materia de energía nuclear el país está siguiendo paso a paso las recomendaciones estipuladas por organismos dependientes de las Naciones Unidas, en otras áreas, se debe comenzar a incursionar en solicitar asesoramiento a quienes están especializados en ello.
Compartí tu opinión con toda la comunidad