En mayo cayó poder de compra del salario
El poder de compra de los salarios cayó 0,11% durante mayo pasado. Esto surge del último informe sobre la evolución del Indice Medio de Salario que mensualmente elabora el INE. El que señala que el salario real, es decir, descontando el efecto inflacionario, sufrió una caída en su poder adquisitivo. Esta pérdida se explica principalmente por la baja acaecida en los salarios del sector público que perdieron un 0,24%, frente a una baja del 0,04% de sus colegas del sector privado.
Ahora, al ver la evolución del salario real en el mediano plazo, se observa que los salarios reales experimentaron una mejora del 3,74% en los primeros 5 meses del año, y de 3,20% en los últimos 12 meses. Mientras tanto, si se discrimina por sector de actividad se concluye que los trabajadores del sector privado experimentaron una suba real del 2,77% en lo que va del año y de 3,77% en el último año móvil. Por su parte los trabajadores del sector público acumulan una mejora del 5,36% entre enero y mayo de este año y de 2,27% desde mayo de 2009.
Salarios e inflación
Cabe mencionar que en el mismo periodo en Indice de Precios al Consumo, el famoso IPC, muestra que la suba general de precios, la no menos famosa inflación se ubicó para el mes de mayo en 0,16%, acumulando en los primeros 5 meses del año un alza del 2,80% y de 7,09% en términos anualizados.
Es menester considerar que las últimas medidas, o más bien anuncios realizados respecto a la política cambiaria, y que hicieran elevar el precio del dólar, supone una presión adicional en materia inflacionaria, puesto que los artículos e insumos en dólares tienden a encarecerse, más para aquellos que viven de un ingreso fijo y en pesos. Por otra parte ayer se conoció el Indice de Precios al Productor Nacional (IPPN) que suele asimilarse al concepto de inflación mayorista, que mostró un importante incremento del 1%. En contraposición el Comité de Política Monetaria (Copom) resolvió mantener la tasa de referencia en 6,25%, frente a insistentes pedidos para su disminución, lo que habría impulsado aún más el alza del dólar.
Entre gatillos y desenganches
Dentro de este complejo entramado de variables e intereses se viene desarrollando las sucesivas instancias de la negociación colectiva entre trabajadores y empresarios en procura de cuotas mayores de recuperación salarial unos y en el intento de minimizar costos laboral y otros el de acrecentar su renta. En esta puja distributiva, ambos actores colectivos ponen sus cartas de salvaguarda sobre la mesa. Unos quieren que si el nivel de actividad o la competitividad caen los salarios lo sientan, como en general ha sido siempre. Los otros procuran establecer mecanismos indexatorios de los salarios, para el caso de que el poder de compra se vea horadado por el alza de precios o por modificaciones como el sucedido en el frente cambiario que ocasionaron un alza en el precio del dólar. Alza que en una economía aun tan dolarizada como la nuestra supone una reducción en el poder adquisitivo de los salarios.
Un contexto diferente
Un dato relevante a considerar en este contexto es que todas las proyecciones sobre la evolución de la economía uruguaya dan cuenta de un escenario por demás promisorio, incluso los analistas y agentes privados, consultados por el BCU, los organismos multilaterales, y ayer mismo la Cepal estiman un crecimiento superior al 5%, incluso cercana al 6%. Por lo que, salvo una hecatombe global que por el lado europeo impacte sobre nuestra economía, nadie avizora mayores riesgos. Incluso cabe recordar que el dinamismo global se ha transferido de las economías del primer mundo a las emergentes, los llamados BRIC, Brasil, Rusia, India y China, entre otros. Mercados cada vez más relevantes para nuestro comercio exterior en desmedro de los mercados europeos.
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