Abreu comparó al Mercosur con la novela "Doña Flor y sus dos maridos"
La elección de una unión aduanera o una zona de libre comercio, las condiciones del comercio entre los miembros del bloque y las negociaciones con la Unión Europea (UE), el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y los países de Asia, fueron las principales interrogantes que se planteó el secretario de Estado ayer durante las III Jornadas de Coyuntura Económica Regional y Nacional.
«El Mercosur se parece a la novela de Jorge Amado «Doña Flor y sus dos maridos» porque todavía no sabemos con qué marido quedarnos: Vadinho ( zona de libre comercio) o el Boticario (unión aduanera)», dijo el ministro provocando las sonrisas del público presente en el Aula Magna de la Facultad de Economía.
Entendió que cada país tiene que defender su propia cadena productiva y consideró que los socios mayores tienen que hacer concesiones a los menores. «Cada país tiene derecho a defender su estructura productiva, pero no sobre decisiones unilaterales de los socios mayores».
Haciendo referencia a las negociaciones del Mercosur con otras zonas comerciales, dijo que el diálogo con la Unión Europea «es un diálogo de sordos» y que los Estados Unidos mantiene el proteccionismo a sus productos. Internamente el Mercosur no se extendió a México y cada país en solitario negoció sus acuerdos comerciales. «En definitiva no hemos logrado nada», explicó.
El ministro señaló que la modificación del tipo de cambio de forma sorpresiva por parte de los socios mayores produce «una desviación del comercio» en los países. «El proyecto de integración supone un proyecto político de contenido comercial y de base estratégica, y nuestra función es administrar la insatisfacciones compartidas».
Luego del tratado de Ouro Preto donde se fijó un arancel externo y algunas excepciones para ciertos sectores de producción sucedió una serie de acontecimientos que modificaron la marcha del bloque. «La crisis mexicana en 1995 alteró la competitividad y Brasil pidió ciertas excepciones para algunos sectores. En 1996, el gobierno brasileño aprobó una serie de incentivos para las inversiones en sus Estados y entonces se desniveló el mapa de inversiones. La devaluación de enero de 1999 mostró la fragilidad en la coordinación de políticas macro».
En ese sentido, reclamó seguridad en el manejo de las variables macroeconómicas, porque cualquier modificación de las mismas inciden en las economías pequeñas como Uruguay y Paraguay, mientras cualquier problema de los socios menores no tiene incidencia en Brasil y Argentina.
Bienvenida Venezuela El ministro dijo que el Mercosur debe superar sus problemas antes de que ingresen otros países, como Venezuela.
«Todo lo que signifique agrandar el Mercosur es bienvenido, pero sobre la base de que tenemos que fortalecernos antes». El presidente venezolano, Hugo Chávez, solicitó el martes la incorporación de su país como miembro del Mercosur, tras un encuentro en Brasilia con el presidente Fernando Henrique Cardoso. La supervivencia del Mercosur como Unión Aduanera fue cuestionada por el gobierno uruguayo tras la reciente decisión argentina de modificar algunos aranceles externos unilateralmente. En ese sentido, el nuevo ministro de Economía argentino, Domingo Cavallo, subió a 35% el arancel para el ingreso de bienes de consumo y bajar a cero para los bienes de capital.
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