Magnitud
Terra explicó que la obra de mayor magnitud estudiada es la de Palo a Pique. Los estudios indicaron un gran potencial productivo para el cultivo de arroz. Se podrían regar miles de hectáreas y la represa planteada también podría abastecer de agua a las tomas ya existentes del río Cebollatí, que hoy se abastecen desde India Muerta.
La inversión de esta obra tiene un muy buen nivel de retorno, máxime si se le puede anexar la instalación de turbinas para la producción de energía eléctrica. El problema mayor de esa obra es la gran área que debería inundar y el impacto ambiental que tendría con la inundación de casi doscientas hectáreas de monte nativo.
La obra pensada para el departamento de Tacuarembó es de menor escala, pero tiene como inconveniente que los productores de la zona muestran menos interés en el proyecto.
Diferente es el caso de la obra estudiada para Valentines, donde el represamiento beneficiaría a cientos de productores, además de poder abastecer de agua para riego a una colonia del Instituto Nacional de Colonización.
En Bella Unión también se detectó menor demanda del servicio por parte de productores y algunos problemas a la hora de distribuir el agua entre los predios, dada la topografía.
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